El gesto de Zizur Mayor con su matrona más veterana: Montse Port lanzará el cohete de fiestas
Esta profesional, nacida en Cataluña y afincada en Zizur, se jubila después de cuatro décadas dedicadas a la atención a la mujer


Publicado el 29/08/2024 a las 18:53
La matrona Montse Port Gimeno se asomará el 11 de septiembre al balcón de la Casa Consistorial de Zizur Mayor para prender el cohete de las fiestas. Y abajo en el parque verá a muchas madres a las que ha ayudado durante y después del parto y a muchos chavales que han crecido fuertes y sanos gracias a sus consejos sobre lactancia y buenos hábitos.
El alcalde, Jon Gondán, ha dado a conocer en el pleno de este jueves 29 de agosto el nombre de la persona encargada de dar inicio a los cinco días festivos de Zizur Mayor. Ha destacado que es un “merecidísimo reconocimiento” a Montse Port, una mujer que ha dado muchos años de su vida y de su tiempo a este pueblo. “Montse es parte de Zizur y de los muchos niños y niñas que hemos nacido en las últimas décadas en este pueblo, porque es como las matronas de antes, una matrona de pueblo y con orgullo”.
Montse Port Gimeno, nació en Barcelona hace 66 años, y lleva viviendo en Zizur Mayor más de tres décadas, es madre de un hijo y una hija. Próximamente se jubilará. Se formó como Matrona en el Hospital Clínic de la capital catalana y posteriormente trabajó durante varios años en el servicio de partos del Hospital de Sant Pau y la clínica Sant Jordi.
Ya en Navarra, ha trabajado en el Hospital Virgen del Camino, en los centros de atención a la salud sexual y reproductiva de Berriozar, Buztintxuri y finalmente, en el de Ermitagaña/Zizur, donde ha realizado consultas individuales, talleres grupales de preparación al embarazo, lactancia, masaje infantil, talleres sobre menopausia, entre otras. Además, fue presidenta de la Asociación Lacta en Navarra, que entre otras cosas, impulsó la creación de espacios de lactancia en edificios públicos, comercios y otros lugares.
En un reportaje sobre matronas publicado por Diario de Navarra el pasado mes de mayo, Montse Port recordaba “aquella sensación de vértigo” cuando asistió por primera vez a un nacimiento con 23 años. “Nunca dejaré de ser matrona. Es una forma de vivir... Entonces, se paría sin epidural y tampoco había ecografía. Las mujeres estaban solas y las parejas esperaban fuera sin poder compartir el momento. Así que las matronas pasábamos horas y horas al lado de las madres, con las manos sobre el útero controlando las contracciones. En un parto impresiona la fuerza, el dolor, la tranquilidad, el nerviosismo, la maravilla de ver nacer. Se mire desde donde se mire, esto es un milagro. Regresas a casa con las caras de paz y descanso de las madres después del trabajo físico y mental que han realizado. Aprendes a confiar en ti como profesional pero, principalmente, aprendes a confiar en la capacidad y la fuerza que tiene la mujer para gestionar su parto y acompañar a su criatura en el camino”, declaraba a Diario de Navarra.
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