Recuerdo
El cine Alcázar, un antiguo frontón que se estrenó con Richard Burton y Liz Taylor en la cartelera
El edificio de la calle Estella de Pamplona, que había albergado inicialmente el frontón Percain, fue transformado en una sala de cine en 1942 por un empresario riojano


Publicado el 22/08/2024 a las 05:00
El cine Alcázar, ubicado en la calle Estella de Pamplona, fue un emblemático espacio que formó parte del tejido cultural de la ciudad hasta 1978. Este edificio, que había albergado inicialmente el frontón Percain desde 1935, fue transformado en una sala de cine en 1942 por un empresario riojano. La inauguración oficial del cine Alcázar tuvo lugar el 17 de octubre de 1942, con la proyección de la película 'Princesita', protagonizada por Diana Durbin, y un aforo de 750 localidades. La plantilla del cine estaba compuesta por 19 trabajadores, que incluían acomodadores, taquilleras, operadores y limpiadores.
A lo largo de los años, el cine Alcázar fue testigo de numerosos cambios y reformas. En 1950, la empresa Saide adquirió el negocio y emprendió varias modernizaciones para mantener la competitividad frente a la apertura de nuevas salas de cine en la ciudad. Se instalaron nuevas butacas más cómodas, se actualizó la pantalla y se incorporó un moderno equipo de sonido. La reforma de 1963 fue un punto destacado, ya que permitió que el cine recuperara parte de su antiguo esplendor, atrayendo de nuevo a un público entusiasta. Richard Burton y Liz Taylor fueron los protagonistas del estreno de 'Hotel internacional', una de las películas que marcaron aquella época.
Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, el cine Alcázar no pudo escapar a la gradual declive que afectaba a muchas salas de cine tradicionales. Finalmente, el 25 de junio de 1978, proyectó su última película, 'A un dios desconocido', dirigida por Jaime Chávarri. Después de su cierre, el cine permaneció cerrado durante diez años antes de que se llevara a cabo su demolición parcial en 1988. La entrada principal, ubicada en la calle Estella, fue reemplazada por un comercio textil que ocupó únicamente los 388 metros cuadrados del vestíbulo y el sótano del cine, mientras que el resto del edificio quedó sin uso.
El edificio del antiguo cine Alcázar ha mantenido su fachada en la calle Sancho el Mayor debido a los "valores estéticos formales muy definidos" que se le atribuyen, según el Plan Municipal. La historia del cine Alcázar es un reflejo de la evolución urbana y cultural de Pamplona, desde sus días como frontón hasta su época como cine, y finalmente, su transformación parcial en un espacio comercial.
