Historias y un buen pincho

Casquería escondida en la calle Esquíroz

El bar Txiki jai ofrece casquería única en todo Pamplona, casera y elaborada con la mejor calidad

Roberto Enciso y Lourdes Galar, dueños de Txiki jai
AmpliarAmpliar
Roberto Enciso y Lourdes Galar, dueños de Txiki jai
Roberto Enciso y Lourdes Galar, dueños de Txiki jai

CerrarCerrar

Ikomar Oteiza Pierola

Actualizado el 22/08/2024 a las 08:38

En la trasera de la calle Esquíroz de Pamplona, en el número 25, Roberto Enciso Sánchez y su mujer, Lourdes Galar Azcárate llevan el bar Txiki jai, desde hace diez años. El bar Larumbe en la calle leyre y el Manila en la calle Amaya les hicieron ganar la experiencia que necesitaban antes de llegar al Txiki jai, donde su éxito floreció.

Buscando, encontraron esta opción, “un bar que parecía escondido”, afirmó Roberto, pero que “trabajaba de la misma manera que nosotros, con callos, mollejas, higaditos, morricos de cerdo, oreja de cerdo y sesos”, añadió. Por eso su reapertura fue sencilla, manteniendo la esencia del bar.

Gente del propio barrio lo ha conocido de manera inesperada, no se ve a simple vista y para muchos, es “todo un descubrimiento”, asegura su encargado.

Los almuerzos son uno de sus puntos fuertes, junto a las raciones, que se pueden pedir a cualquier hora del día. Los callos y las manitas son más típicas en bares, pero las mollejas, higados, morros, orejas, papada y sesos son más difíciles de encontrar. Por eso en Txiki jai las ofrecen en raciones caseras, escogidas con la mejor calidad y cocinadas al mínimo detalle, sin emplear productos congelados.

Roberto Enciso cree que la clave de su éxito es que “la gente agradece el comer bien” y por eso eligen sus productos, que además no se encuentran en otros bares de Pamplona, lo que también les hace especiales.

Su “tortilla con alegría riojana”, es otro de sus best sellers, por su picor especial, y los comensales no dudan en elegirla. Como la “morcilla de Burgos”, otro de sus típicos. El bar cierra los sábados por la tarde y los domingos, pero el resto de semana se mantiene abierto.

A raíz de finalizar la pandemia, el éxito de Txiki jai ha crecido. Mantiene a sus clientes fieles, la mayoría de mediana edad, aunque los jóvenes se animan cada vez más a probar platos tradicionales. “Cuando viene alguien nuevo, se apunta el bar para volver”, afirmó Roberto.

Txiki jai participó en la Ruta de la Casquería, que se celebró del 8 al 25 de febrero, en la que participaron bares de pueblos y barrios cercanos a Pamplona, que organiza la Asociación Navarra Pequeña Empresa de Hostelería, para fomentar la cocina de miembros y órganos de los animales.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora