Vivienda
Pamplona registra 31 pisos okupados, la mayoría en Rochapea
El consistorio, que busca incluir esos inmuebles en su bolsa de vivienda, constata okupas también en Buztintxuri, Casco Viejo, Echavacoiz y Txantrea


Publicado el 16/06/2024 a las 05:00
Puede que sea uno de los problemas más acuciantes del sector inmobiliario. Más allá de precios y modalidades, lo cierto es que la okupación no es ajena a nadie. Tampoco a Pamplona. Y para hacerse una idea de cómo se encuentra la capital, las cifras se convierten en la radiografía más certera. Según los datos que manejan desde el consistorio, el número de viviendas okupadas alcanza las 31.
Atendiendo a la ubicación, hay barrios en los que este problema no se da. O, al menos, el Ayuntamiento de Pamplona no lo tiene controlado. Se trata de zonas como Ensanche, Iturrama, Mendillorri, San Jorge... que quedan exentas de okupas. Por contra, los barrios de Buztintxuri, Casco Viejo, Echavacoiz, Rochapea y Txantrea sí deben bregar con la problemática.
Como curiosidad, de esa treintena de pisos okupados, el grueso se localiza en la Rochapea: esto es, 18 de los 31 inmuebles contabilizados. Evidentemente, en edificios nuevos, con sistemas de seguridad más sofisticados, este fenómeno de la okupación, en teoría, resulta más complicado. Aunque, ya se sabe que teoría y práctica pueden disgreagarse.
En cuanto al resto de los pisos okupados en Pamplona, explican desde el ente municipal, se reparten de la siguiente manera: Buztintxuri, 5; Casco Viejo, 6; Echavacoiz 1; y Txantrea el inmueble restante. Las viviendas se localizan, grosso modo, en calles como Jarauta, San Antón, Garde, travesía Nazarío Carriquiri, Joaquín Beunza, paseo Santa Lucía, Marcelo Celayeta, San Pedro y grupo Urdánoz.
Dado el contexto, la pregunta pasa por saber qué protocolo sigue el consistorio a la hora de proceder. Cabe recalcar que el equipo de gobierno asegura estar realizando
El nuevo gobierno está realizando un estudio de la situación de cada piso okupado de la ciudad, al tiempo que analizando los expedientes que existen sobre cada uno de ellos.
Una vez recabada la información, la idea en la que ahondan desde las diferentes áreas municipales no es otra que tratar de que, dentro del Plan de Vivienda, estos pisos puedan ir entrando poco a poco en la bolsa de inmuebles que posee la propia institución. Cabe resaltar que el total de pisos que posee el Ayuntamiento de Pamplona asciende a 615, de los cuales okupados se encuentran solamente tres.
Pero, también es necesario matizar que, en ocasiones, esos pisos ‘liberados’ de la okupación no reúnen las condiciones de habitabilidad suficientes para poder destinarlos a vivienda social. En estas ocasiones, la dinámica plantea que podría no tener sentido invertir dinero en una obra de reforma o rehabilitación si el objetivo a corto o medio plazo es el derribo.
En esta misma línea, tampoco tendría demasiada lógica ceder estas viviendas a determinados colectivos para que las reformen y autogestionen; especialmente porque existen experiencias no demasiado halagüeñas en el pasado, como fue el caso del chalé de Caparroso, en la cuesta de Labrit, donde en lugar de reformarlo, lo terminaron de destrozar.