Zoonosis
Las ratas en superficie de Lezkairu y Mendillorri y el veneno de acción lenta
Son dos de los barrios más jóvenes de Pamplona y en ambos se han visto colonias de ratas en sus parques. El área de Zoonosis les da un veneno de acción lenta para engañarles. Las ratas son mamíferos "desconfiados e inteligentes"


Actualizado el 30/05/2024 a las 10:26
La alarma saltó en las páginas de este periódico hace diez días. Varios vecinos de Lezkairu habían denunciado la presencia de ratas en el parque dedicado al actor Alfredo Landa a las que llegaron a fotografiar. Los roedores, ejemplares de la rata común, de color pardo (la Rattus norvegicus), correteaban por la hierba y saltaban muy cerca de los humanos. El asunto llegó a la comisión de Urbanismo. Dos concejalas, del PSN y del PP, pidieron información sobre estos molestas colonias asociadas a un miedo atávico en los humanos, a insalubridad y a la transmisión de enfermedades.
Y este miércoles, Borja Izaguirre (EH Bildu), el concejal de Ciudad Habitable y Sostenible, trasladó a los grupos municipales el informe que le habían remitido desde el área de Zoonosis del Ayuntamiento de Pamplona. La situación actual es que hay un foco activo en Mendillorri -ya se han erradicado varios- y dos en Lezkairu. Uno de ellos controlado y otro, en el que se ha iniciado el tratamiento de desratización.
¿Y en qué consiste el tratamiento? Los técnicos de la unidad de Zoonosis dan con una de las claves de estos mamíferos, tan prolíficos en todas las ciudades del mundo: “Son animales extremadamente desconfiados pero inteligentes”. Estas dos características dificultan su erradicación, que nunca va a ser por completo. Los técnicos trabajan con cebos químicos de acción lenta. “El comportamiento de estos animales hace que sean procesos lentos. La muerte del individuo se produce tras haber ingerido el veneno y a los días de la ingesta”, explican.
Con estos tratamientos, los técnicos tienen que jugar con la destreza de este animal para sobrevivir. La acción del veneno es lenta con el objetivo de que “sus compañeras no asocien la muerte a la ingesta del cebo con veneno y así se pueda terminar con la totalidad de los individuos de la colonia”, según el informe de Zoonosis. “Esto hace que las intervenciones se dilaten en el tiempo por espacio de un mes o dos meses”, añaden los especialistas. La magnitud del problema se conoce cuando los técnicos ya tienen datos del consumo de cebos. En el momento que dejan de comer de las trampas se supone que han desaparecido en su totalidad.
¿POR QUÉ EN SUPERFICIE?
Tal y como recoge el informe de la Unidad de Zoonosis, el hábitat preferido de las ratas es el alcantarillado, en el subsuelo, lejos de la presencia humana. “Pero es cierto que el problema se instaura en superficie si disponen, como es el caso, de cobijo y alimento. Estos focos, aunque son menos frecuentes, son los más llamativos para la ciudadanía ya que las ratas se dejan ver y se acostumbran a la presencia humana”, aseguran desde el informe. Que aparezcan en superficie suele ser una combinación de factores que van desde el clima, la disposición de alimento, de cobijo o la presencia de basura.
Los técnicos advierten de que cada vez son más frecuentes estas colonias en superficie. Porque, como dicen los técnicos, “las ratas son inherentes a las ciudades”. “Las ha habido, las hay y las habrá y su erradicación total es prácticamente imposible”, precisan.
