La juez decide este martes si ingresa o no en prisión el detenido en Labiano
Un vecino de 83 años fue arrestado el domingo por la Policía Foral tras disparar mortalmente con una escopeta a su hijo de 55, que lo había amenazado


Publicado el 30/04/2024 a las 05:00
El vecino de Labiano de 83 años detenido el domingo por haber matado a su hijo de 55 con una escopeta de caza comparecerá este martes ante la titular del Juzgado de Aoiz. La juez decidirá si el arrestado, de avanzada edad y que sigue un tratamiento médico por una enfermedad grave, ingresa o no en prisión. A lo largo de la mañana de este lunes ordenó la toma de declaración de varios testigos. El arrestado ha permanecido detenido mientras tanto en dependencias de la Policía Foral en Beloso y se ha acogido a su derecho a no declarar.
Fue detenido a primera hora de la mañana del domingo, tras la llegada de los agentes a la vivienda donde disparó a su hijo, Ángel Echeverría Salinas, causándole la muerte en el domicilio donde ambos convivían en Labiano (Aranguren). El aviso a emergencias lo dio una vecina a las 08.16 horas y a su llegada al lugar, los agentes encontraron muerto al hijo, que mantenía una relación conflictiva con su padre, Ángel Echeverría Iricibar, y su entorno, con frecuentes discusiones, y que no se relacionaba apenas en el pueblo, según informaron el domingo algunos vecinos de la localidad.
Sí lo hacía el padre, que recientemente había visto empeorado su estado de salud por una enfermedad grave y estaba barajando la posibilidad de abandonar la vivienda familiar para ingresar en una residencia. El fallecido, con varios antecedentes policiales, estaba separado y tiene dos hijas menores. El arrestado es viudo y tiene otra hija.
AMENAZAS PREVIAS
El arrestado manifestó el domingo que había disparado a la víctima tras un enfrentamiento entre ambos en el que el fallecido llegó a amenazarle con un cuchillo. Al lugar de los hechos se desplazaron agentes del Área de Investigación Criminal, Policía Científica y Seguridad Ciudadana de la Policía Foral, que acordonaron los accesos a la vivienda de dos plantas hasta mediodía. El suceso conmocionó a los vecinos de esta pequeña localidad del valle de Aranguren que además celebraba este pasado fin de semana las fiestas de la juventud.