Semana Santa
Los Aguinaga Arregui: padre, madre y siete hijos en la Hermandad de la Pasión de Pamplona
Son ejemplo del relevo generacional y de que en la Hermandad hay espacio para distintas labores: portadores, figurantes, vestuario, músicos...


Publicado el 29/03/2024 a las 05:00
La familia Aguinaga Arregui es testimonio del relevo generacional de la Hermandad de la Pasión de Pamplona, de que los pequeños llegan de la mano de sus mayores y cuando crecen sellan el compromiso que iniciaron sus abuelos, padres, tíos, hermanos... Lo cuenta la madre, Mª Carmen Arregui Garbizu. Casada desde hace 32 con Juantxo Aguinaga Rosales, cuando él ya era portador del Descendimiento. “Cuando nos conocimos, de eso hace más de 35 años, ya lo era y luego pasó al Cristo Alzado, ahora tiene 60 y una enfermedad lo ha alejado de poder llevar el paso, pero colabora en lo que puede”, explica. Uno de sus siete hijos, Miguel Aguinaga Arregui, se incorporó también el Cristo Alzado. Luego otro, Juancho.
Describe Mª Carmen que “a todos los hijos les gustan mucho las procesiones”, de hecho, han viajado a otras ciudades como Zaragoza o Zamora para conocer diferentes y actualmente, toda la familia participa de algún modo en la Hermandad, también los que viven fuera. Juancho, 31 años, es el mayor. Casado, padre de un hijo y en espera del segundo para mayo, vive en Madrid, pero regresa para Semana Santa; le siguen Miguel, de 29; Javier, 26; Carmen, 24; Belén, 22; Myriam, 18 y Ángela, de 13.
“Javier, que es muy alto para llevar pasos, y Ángela, forman parte del grupo de tambores, Juancho es portador del Cristo Alzado, con su hermano Miguel, “que con apenas 15 años se metían bajo el paso cuando su padre era portador”. “Carmen y Belén han formado parte del grupo del Pueblo Judío, y de mayores de romanos y con la Verónica y las Tres Marías. En cuanto a Myriam, ya empezó de mozorrito con el Cristo Alzado, tendría unos 10 años, y también en el Pueblo Judío, lo mismo que Ángela. Creo que no me dejo a nadie”, sonríe Mª Carmen Arregui. Por su parte, señala que en la Hermandad hace lo que le pidan, “lo mismo acompañar a mozorritos, coser, vestir, hacer túnicas”. “Al menos los años que he podido”, disculpa el tiempo en que la crianza le requería más tiempo. Para ellos, “como familia católica y practicante, la Semana Santa y participar en los oficios, es una forma bonita de acompañar la muerte del Señor, recordar lo que pasó en aquellos días”. Y también de participar de las tradiciones de la ciudad. “Somos muy sanfermineros”, se desplaza a otro puntal de la ciudad.
Su eslabón es descendente, pero también ascendente en generaciones. “Nuestros padres ya eran de la Hermandad, mi hermano portador del Cristo Alzado”. Mª Carmen y Juantxo tienen tres nietos y esperan al cuarto. Y también esperan llevar de la mano a la Hermandad a Juan, Marcos, Catalina...


