Semana Santa
El arzobispo Roselló lava los pies a los presos en la cárcel de Pamplona
En la mañana de este Jueves Santo Florencio Roselló ha visitado la prisión y tras celebrar la eucaristía ha lavado los pies a doce hombres y mujeres, todas personas internas. "Alguna lágrima se ha escapado, pero hoy el servicio se ha hecho presente en la prisión de Pamplona", ha expresado el prelado

Actualizado el 28/03/2024 a las 14:10
Esta mañana de Jueves Santo el arzobispo de Pamplona, Florencio Roselló, ha celebrado la eucaristía del Amor Fraterno en la cárcel de Pamplona y ha lavado los pies a doce personas internas, hombres y mujeres. El obispo les iba preguntando el nombre y el lugar de procedencia y los presos "emocionados, sobrecogidos", según trasladaba poco después el propio Roselló, le contestaban y acariciaban la mano del prelado cuando se disponía a lavarles los pies. "Alguna lágrima se ha escapado". El arzobispo ha expresado a los internos que para él es un privilegio, "que el obispo, el primer responsable de la Iglesia de Navarra, pueda lavar los pies a una parte de nuestra Iglesia que vive su fe entre rejas". Después del lavatorio de los pies les ha animado a que ellos se los laven unos a otros, "con gestos sencillos como acoger al preso que entra nuevo y perdido; animar al que está hundido; invitar al que no tiene nada; ser solidarios con el más tirado del patio". En la celebración le han acompañado también el director de la prisión, el juez de Vigilancia Penitenciaria y la secretaria del mismo juzgado, junto con "un numeroso grupo de voluntarios que hacen presente a la Iglesia de Navarra en la prisión de Pamplona", explicó el propio arzobispo, para quien "hoy el servicio se ha hecho presente en la prisión de Pamplona". Participaron igualmente miembros de la Junta de la Hermandad de la Pasión de Pamplona, que cada Semana Santa celebran un vía cruces en la prisión.
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Florencio Roselló, el arzobispo que llegó de la cárcel, es un padre mercedario que ha dedicado su ministerio sacerdotal a los presos. Ha sido responsable de la pastoral penitenciaria en la Conferencia Episcopal y durante los últimos años capellán de la cárcel de Castellón. Ordenado hace ahora dos meses arzobispo de Pamplona, subrayó a su llegada que ahora es obispo para toda la diócesis, pero que siempre llevará a los presos en el corazón que tenía intención de visitar la prisión de Pamplona el día de Jueves Santo para el lavatorio de pies. Así ha sido.