Iglesia Navarra
El escolapio que enseñó caligrafía a "media Pamplona"
El colegio Calasanz-Escolapios recuerda a Joaquín Erviti a los 25 años de la muerte de este sacerdote y profesor, “un hombre bueno que enseñó a escribir a miles de pamploneses a lo largo de 50 años”


Publicado el 23/03/2024 a las 05:00
Este jueves 21 de marzo se han cumplido 25 años de la muerte del sacerdote escolapio Joaquín Erviti Lazcano. El colegio recordó, con la edición de un libro que recrea su recorrido vital y recoge poesías y notas autobiográficas, la figura de este profesor “que enseñó caligrafía a media Pamplona” en sus 50 años de dedicado a la docencia.
El escolapio Juan Ruiz recuerda la trayectoria de Joaquín Erviti, nacido en Estella en 1912 y ordenado sacerdote con 22 años. “Pamplona fue su primer y único destino, llegó en 1933 y el de 1934 fue su primer curso, siempre en Infantil, con los parvulitos”. Destaca Ruiz que fue “un gran pedagogo y maestro, que creó un método de enseñanza de lectura y escritura, la cartilla Chiquitín, método fononímico que ha sido utilizado luego por muchos colegios”. “Era un maestro bueno, casi un santo para todo el mundo; en Navarra se hizo la recogida de testimonios para el proceso de canonización que debe aceptar Roma”, apunta Juan Ruiz. Joaquín Erviti fue un profesor “dedicado a los más pequeños, también cuando las aulas eran de cerca de 80 niños en el edificio del Paseo de Sarasate, una persona entrañable”. Erviti “era un docto lector de Teología y Literatura que ejerció además de acompañante espiritual de muchas personas en Pamplona, también de religiosas y sacerdotes”.


Son innumerables las anécdotas en torno al sacerdote. Lo corroboraron escolapios y antiguos alumnos que participaron en el acto de recuerdo este jueves por la tarde en el colegio de la calle Olite. Se repartió en el encuentro “un pequeño libro” que han editado con una biografía y poemas del propio Joaquín Erviti, obra del escolapio José Pascual Burgués.


Un cuadro de Martín Gortari y otro de Antonio Eslava, ambos dedicados a Erviti, presidieron el encuentro. Participaron en una mesa redonda el propio Eslava, además de Juan José Martinena, Pedro Lozano Bartolozzi, Santi Gómez o Juan Carlos L. Mugartza, todos ellos antiguos alumnos.
Dos alumnas del colegio, Julia Asensio y Leire García, interpretaron piezas de arpa y flauta, mientras se leían poesías del padre Joaquín. “Al recordarle no queremos dedicarnos solo a mirar al pasado. Su memoria nos mueve a comprometernos más en el presente y soñar y proyectar el futuro, el ejemplo de Joaquín Erviti es inspirador para las Escuelas Pías de hoy”, apuntaron. Sentado entre el público siguió el acto el arzobispo Florencio Roselló.