Política municipal
Retrasos, sobrecostes o duplicidades en 6 grandes proyectos: este es el coste de volver a empezar en el Ayuntamiento de Pamplona
La llegada de Asiron al consistorio abre un nuevo panorama político que anula o ralentiza la dinámica de proyectos en marcha


Publicado el 17/03/2024 a las 05:00
No ocurre con todos los proyectos, aunque sí con la inmensa mayoría de los políticos. Alcanzar el poder, después de las trifulcas plenarias, suele suponer dar un golpe sobre la mesa, demostrar quién es el que manda ahora. Ocurrió cuando Enrique Maya (UPN) recuperó la alcaldía después del primer gobierno de Joseba Asiron (EH Bildu) y ocurre ahora, tras la moción de censura contra Cristina Ibarrola (UPN), con el nuevo alcalde abertzale.
Reconducir proyectos hacia el discurso pretérito, ese que supuestamente ha conducido al poder, suele conllevar retrasos, sobrecostes o duplicidades. En solo seis meses de gobierno, Ibarrola impulsó varios proyectos o puso en marcha políticas que ahora se suspenden con la nueva alcaldía de Asiron.
El problema es que quien lo paga es el ciudadano. En sentido literal -Pamplona se gobierna con los impuestos de sus 210.866 habitantes- y también figurado: reconducir proyectos ya iniciados supone un retraso que afecta a los vecinos. Pese a que la presunta “parálisis e inacción” del gobierno de Ibarrola se convirtió en el mantra de la oposición para apearla de su cargo, lo cierto es que puso en marcha proyectos o dio pasos que ahora sí se han detenido o “reseteado” con el nuevo gobierno.
Y también casuísticas más complejas como el caso del parking de la calle Sangüesa. La entonces oposición azuzó las protestas vecinales desde mensajes con medias verdades -como que se iban a talar los grandes árboles de la plaza- pero que terminaron por empapar entre el vecindario. Como se recordará, Ibarrola optó por suspender temporalmente las obras -por cierto, de un proyecto que se encontró heredado del equipo anterior de NA+, con Enrique Maya al frente del gobierno-, iniciadas un mes antes.
Y otro ejemplo palmario es el de la reurbanización del paseo de Sarasate. El equipo de gobierno ha anunciado un nuevo concurso para la redacción del proyecto.


Parking de la calle Sangüesa y la urbanización desechada de la plaza
Cristina Ibarrola (UPN) se vio obligada a paralizar las obras del parking y con ellas, la futura reurbanización de la plaza de la Cruz
Fue un bautismo de fuego para la entonces recién elegida alcaldesa de Pamplona, Cristina Ibarrola. Con la espada de Damocles desde el inicio del mandato y con el horizonte de las elecciones generales y de las negociaciones posteriores de Sánchez para lograr su investidura, la alcaldesa de UPN se encontró con un caramelo envenenado: la construcción de un parking en el subsuelo de la calle Sangüesa y la reurbanización de la plaza de la Cruz. El aparcamiento se había licitado en los últimos compases del gobierno Maya y surgía de una demanda vecinal.
Por cierto, que fue la misma asociación de vecinos la que había impulsado en los tiempos de Barcina un parking en la avenida de Galicia. El arquitecto del proyecto y a su vez, presidente de la agrupación vecinal, ganó el concurso del proyecto en 2008, con un coste de 250.000 euros para un parking que nunca se ejecutó.
Las obras del aparcamiento de la calle Sangüesa comenzaron en julio de 2023. Un mes después, se paralizaron. Por entonces, la constructora renunció a pedir indemnización. Hay además un proyecto de reurbanización de la plaza de la Cruz de los técnicos municipales que el actual equipo de gobierno va a desechar.


La reurbanización del paseo de Sarasate, vuelta a empezar con un nuevo concurso
Los presupuestos de 2024 reservan 220.000 euros para un nuevo concurso de redacción del proyecto que logre la losa única y conserve el arbolado
Un caramelo para cualquier equipo de gobierno: renovar un bulevar emblemático en el corazón de la ciudad, que es la unión peatonal entre el Parlamento y el Gobierno de Navarra. El paseo de Sarasate ha vivido varias tentativas de reurbanización. La última intervención se produjo en 2011 con una actuación en el paisaje que perseguía proteger al peatón. Para ello, se crearon una barreras en acero cortén, material de moda en la época, que elevó la cota en los jardines del paseo.
El paso de los años y los nuevos postulados en movilidad obligan a una nueva configuración del paseo. En 2019 se celebró un Concurso de Ideas del que resultaron tres proyectos finalistas: Zapateando, obra del equipo pamplonés dirigido por Ramón Garitano y compuesto Simón Garitano, Álvaro Sesma, Eos Ingeniería, S.L. y José Carlos Irurzun; Zip!!, dirigida por el pamplonés Luis Beriáin (con estudio en Barcelona) y formado por Conchita Ruiz, Aritz Sáez y Gerard Yubero, y Un paseo con tres plazas, de Ulargui y Asociados Arquitectos S.L.P. de Madrid.
Las bases del concurso premiaban a las ideas finalistas con un montante de 10.000 euros por proyecto. El concurso se puso en marcha con 30.000 euros de presupuesto. Pero no se eligió ninguno para reurbanizar el céntrico paseo. A cambio, los técnicos municipales redactaron un nuevo proyecto de más de un millar de páginas, muy inspirado en uno de los finalistas.
La oposición bloqueó la reurbanización y el equipo de gobierno encargó varios informes externos para evaluar la situación de las raíces de los árboles, el escollo para lograr una plataforma única sin tala de ejemplares. Esos informes supusieron 30.000 euros más, a los que se suma el último encargado por Ibarrola, con un coste de 15.000 euros.
El nuevo equipo de gobierno sigue apostando por la plataforma única y anuncia un nuevo concurso para la redacción del proyecto de ejecución con la premisa de mantener el arbolado. Varios informes consideran imposible la losa única con los árboles. El nuevo proyecto de presupuestos reserva una partida de 220.000 euros para el paseo.


El proceso ‘perpetuo’ para aliviar de tráfico la rotonda de San Jorge
El equipo de Asiron desechó el concurso promovido por Cristina Ibarrola y anunció un nuevo proceso con resultados previstos en enero de 2025
Es una demanda histórica del barrio de San Jorge, que se agrava con los años, más cuanto más crece Pamplona en población (por encima de los 210.000 vecinos en el censo de 2023). La rotonda en la que confluyen las avenidas de Navarra y de San Jorge soporta un tránsito diario de 40.000 vehículos, dado que es la principal vía de entrada a Pamplona por el lado noroeste. Esta gran densidad de tráfico se agudizó con la expansión de Buztintxuri y las limitaciones rodadas de la avenida de Guipúzcoa, fruto de aquella amabilización.
No es un problema nuevo. Lo han afrontado casi todos los alcaldes de la democracia. Los vecinos de San Jorge apuestan por un soterramiento de los vehículos en la rotonda -ahora es de los peatones-, para romper con el efecto frontera, que genera cuatro cuadrantes en el barrio, problemas de contaminación, accesibilidad y movilidad. El soterramiento de las dos avenidas parece complicado.
El caso es que el equipo de Ibarrola anunció un concurso, previa consulta vecinal, que se quedó en eso, en un anuncio. El nuevo equipo de Asiron llevará a cabo un nuevo concurso con proceso participativo previo y posterior. Para ello, han reservado una partida de 130.000 euros.


Pío XII, el ejemplo de dos modelos con sobrecostes para las arcas municipales
El Plan de Amabilización eliminó 126 plazas de aparcamiento; Maya recuperó 36 y en 2024 se volverá al proyecto original de parterres
Hacer y deshacer al arbitrio del alcalde electo. Maya (UPN) y Asiron (EH Bildu). Dos formas diferentes de hacer política que también suponen sobrecostes para las arcas públicas. Seguro que la ciudadanía pamplonesa recuerda aquel “Plan de amabilización” del primer mandato de Joseba Asiron. UPN, entonces en la oposición, enfrentó el proyecto de ganar espacio para el peatón y la bicicleta con una oposición dura, demoledora. A la postre, ha sido el modelo que respalda y promociona Europa, como ha quedado demostrado con los Fondos Next Generation.
La “amabilización” de Pamplona tuvo un coste elevado, que, en el caso de Pío XII, se acercó a los dos millones de euros. Las calzadas perdían un carril para vehículos rodados que se ganaba para el carril-bici, uno en cada sentido. Las obras supusieron la eliminación de 126 plazas de aparcamiento para coches. Enrique Maya recuperó la alcaldía en 2019 y restituyó 36 de aquellas plazas de coche con un coste de unos 21.000 euros. El PSN intentó recuperar el proyecto original vía enmienda en los presupuestos acordados con NA+ en 2021. Ahora, el equipo de Asiron ha reservado una partida de 300.000 euros para restituir los parterres originales.


Polideportivo de Buztintxuri: pagar una indemnización anunciada por una decisión política
Pamplona ha tenido que abonar a la constructora 114.205,81 euros después de que EH Bildu, PSN y Geroa Bai minorasen una partida en 2023
Uno de esos ejemplos que desvirtúan la actividad política, que muestran la peor cara de los partidos en su calidad de gestores del dinero público. El polideportivo de Buztintxuri es una dotación largamente esperada por el barrio y una obra de envergadura que se adjudicó en junio de 2022 por 8.190.231,76 euros. Se trata, por el plazo, de una obra con gasto plurianual. NA+ (UPN, PP y Ciudadanos), con Enrique Maya al frente del consistorio, presentó en un pleno extraordinario en febrero de 2023 un ajuste al alza de las cuentas del presupuesto prorrogado.
Ya por entonces, EH Bildu, Geroa Bai y PSN solían votar conjuntamente iniciativas que favoreciesen sus intereses. NA+ suma contaba con 13 de los 27 concejales frente a las tres formaciones de la oposición, que hacían la mayoría. Pues bien, los tres partidos presentaron varias enmiendas con un encaje de bolillos en el que fueron minorando partidas del proyecto de NA+ para dedicarlas a otras iniciativas de su interés.
Oídos sordos a la advertencia
Y uno de los proyectos que vio reducida su partida en un millón de euros fue el del polideportivo de Buztintxuri. Ya en aquel pleno, la concejala de Hacienda, María Echávarri, advirtió de las consecuencias de reducir el presupuesto de las obras, ya adjudicadas. “Tiene un calendario de ejecución, un calendario de pagos. El incumplimiento de ellos, se lo ha dicho bien claro el señor letrado, va a incurrir en responsabilidades de este Ayuntamiento que nosotros, Navarra Suma, no las vamos a asumir. Pediré el voto nominal y aténganse a las consecuencias de lo que están haciendo aquí”, expresó Echávarri en aquel pleno, según recogen las actas.
Los ediles de EH Bildu, PSN y Geroa Bai hicieron caso omiso a las advertencias y encomendaron la gestión a futuros nuevos ingresos sin especificar. ¿El resultado? Que el consistorio, es decir, la ciudadanía con sus impuestos, ha tenido que abonar la indemnización a la constructora que logró la licitación. La cantidad: 114.205,81 euros, cuyo pago podría haberse evitado.


El PEAU del II Ensanche todavía sin aprobar que va a revisar Asiron
Aunque aprobado inicialmente, el nuevo equipo de gobierno estaría planteando una revisión del documento licitado en 2018
Lo primero de todo: ¿qué es un PEAU? Es el acrónimo de Plan Especial de Actuación Urbana, una herramienta para el Ayuntamiento de Pamplona con la que plantear estrategias de actuación urbanística en los diferentes barrios de la capital. Si el conjunto de la ciudad se estructura y articula según el Plan General Municipal, los barrios tienen su PEAU.
Pues bien, el PEAU del II Ensanche está ya redactado -por un estudio madrileño- y aprobado inicialmente, aunque todavía sin el respaldo del pleno. Eso significa que todavía no tiene validez, pese a que el breve gobierno de Ibarrola planteó al menos una intervención basada en el documento: la actuación en la plaza de Merindades.
El caso es que el PEAU del II Ensanche se licitó en 2018 por 250.000 euros más IVA. Fuentes municipales aseguran que el nuevo equipo de gobierno quiere revisar el plan, lo que supondría un nuevo sobrecoste.
EH Bildu ha asegurado que la reurbanización de la plaza de la Cruz debe estar vinculada al PEAU del II Ensanche, lo que supone desechar el proyecto que ya redactaron los técnicos municipales en los tiempos de Maya.