Construcción
Azpilagaña, el barrio de Pamplona con el edificio más alto de madera de Navarra
Nasuvinsa promueve el inmueble de 32 pisos de alquiler para personas mayores de 60 años o con discapacidad y sin apenas huella de carbono
Actualizado el 21/02/2024 a las 17:28
El solar municipal del número 18 de la calle Río Alzania, en el barrio pamplonés de Azpilagaña, se ha convertido en el suelo que albergará el edificio de madera más alto de Navarra y que impulsa Nasuvinsa. Un material que no es visible al exterior, sino que vertebra el inmueble con paredes, techos y vigas de madera laminada. En total 508 toneladas para un bloque de 34 metros de altura desde la calle hasta el forjado. El inmueble cuenta con una planta baja, entrecubierta y nueve alturas, destinadas estas últimas a 32 apartamentos -30 de dos habitaciones, dos de una- de alquiler para personas mayores de 60 años o con discapacidad.
Con una inversión de 9 millones de euros, Nasuvinsa ha apostado por una construcción novedosa en nuestro país que apenas deja huella de carbono. Y esto es posible porque la madera es industrializada;es decir, llega ya cortada para que en obra simplemente se ensamblen las piezas, como un juego de Lego gigante. Y no sólo en la madera, también en el hormigón de la planta baja y cubierta que el Ayuntamiento de Pamplona destinará para una jubiloteca, centro comunitario del barrio y donde guardar los gigantes de Azpilagaña. El uso municipal de 660 metros cuadrados del inmueble responde al acuerdo alcanzado entre el consistorio y Nasuvinsa para la cesión del solar por 75 años.
Javier Oficialdegui Amatriáin, arquitecto del proyecto junto a Germán Velázquez Arizmendi, y el arquitecto técnico Jesús Armendáriz Recalde, indicó que trabajar con este tipo de material ofrece una precisión máxima además de mayor agilidad y la ya comentada ventaja medioambiental. “El reto es tecnológico, te obliga a mayor planificación del proyecto porque cada pieza tiene que encajar a la perfección”. Planos que se mandaron a la empresa navarra Madergia para confeccionar los paneles.
En la Comunidad foral, la Universidad Pública de Navarra ha apostado por esta fórmula para levantar su Facultad de Ciencias de Salud. “Aquí y en el país sigue siendo algo pionero pero en Europa países como Austra, Alemania o Suecia ya tienen experiencia”, añadió el arquitecto.
La sostenibilidad no se limitará a los materiales, también en el empleo de energías renovables para cubrir el suministro de los inquilinos con aerotermia y paneles fotovoltáicos e híbridos. “En la construcción hay mucha diferencia a la hora de manipular estos elementos a los convencionales. Ha sido necesario formar a los trabajadores e incluirles conceptos Passivhaus”, comentó José Ángel Garbayo, de la empresa Construcciones Garbayo Chivite, encargada de ejecutar un proyecto cuya obra se inició el pasado mes de abril y se espera terminar para final de este año.
Visita de la consejera de Vivienda
La consejera de Vivienda, Begoña Alfaro, acudió ayer a visitar la obra junto alos concejales de Pamplona de Proyectos Estratégicos y de Barrios, Borja Izaguirre y Zaloa Basabe (ambos de EH Bildu), donde ambas partes incidieron en la buena sintonía entre departamento y Ayuntamiento de Pamplona de cara a la cesión de futuros solares para impulsar más vivienda social. Una colaboración que, dijo la consejera, propiciará cumplir con los objetivos de una viviena digno a un precio asequible y para lo cual ya se han reunido en dos ocasiones. Por parte de Nasuvinsa, estuvo su director gerente Javier Burón junto a la Maitane Zazu e Iñigo Sainz, de la sección de Proyectos Especiales.
