El tripartito no pedirá al Gobierno la carta de capitalidad para Pamplona
PP, con el apoyo de UPN, demandó a Bildu, Geroa y Contigo, junto a PSN, que lo exigiera al Ejecutivo y se le respondió que ahora la financiación es mayor


Publicado el 02/02/2024 a las 05:00
El caballo de batalla de la anterior legislatura de NA+, la supresión en 2022 de la carta de capitalidad a Pamplona por parte del Gobierno de Navarra, volvió este jueves al pleno por la puerta grande gracias a un largo debate entre PP y UPN de un lado y, del otro, el tripartito de EH Bildu, Geroa Bai y Contigo Zurekin, junto a PSN.
Más de una hora de intervenciones y réplicas propiciadas por una moción del PP en la que demandaba exigir al Ejecutivo foral la restitución de la carta, que UPN también quería reclamar como recogía en su programa electoral. No salió adelante por la minoría de votos de ambos partidos de la oposición frente a la negativa del tripartito junto a PSN.
Según indicó la portavoz regionalista Cristina Ibarrola, la decisión del gabinete de Chivite había costado a la ciudad 16,8 millones en los dos últimos años y, desde su supresión 29 millones. Y la edil de Hacienda, Garbiñe Bueno (EH Bildu), le replicó que con gobiernos de UPN, en 2009, Pamplona recibió 74 millones y en 2015, 78, con un incremento de 4 millones en seis años. Con el último ejecutivo, la subida entre 2015 y 2021 había sido de 9, ya que se llegó a los 84 millones en 2021.
Carlos García Adanero (PP) no apoyó su argumento en cifras, sino en reflexiones: “La decisión fue para castigar a NA+”. Y recordó que cuando se aprobó en 1997 en el Parlamento fue por unanimidad. “Pero luego llegan los acuerdos de EH Bildu con PSN, que aunque dicen que no acuerdan nada, luego nos encontramos con que nos quedamos sin carta de capitalidad y Asiron alcalde”.
¿JUSTICIA O PREMIO A BILDU?
Ibarrola ahondó en esta idea asegurando que la nueva ley que regula el reparto de los fondos locales era el modelo del parlamentario de EH Bildu Adolfo Araiz. “Han cumplido órdenes de quien les mantiene en sus sillones”, dijo para añadir: “Sus éxitos son las derrotas de UPN por encima de los pamploneses”. También recordó que esta financiación especial correspondía a Pamplona por ofrecer servicios de los que disfrutan todos los navarros, en especial los de la cuenca.
Como recordó que su origen fue equilibrar el presupuesto en apuros de la capital navarra por integrar en su término municipal a Mendillorri sin beneficiarse de los aprovechamientos urbanísticos que cobró por completo Egüés, desde las filas socialistas Marina Curiel le respondió que la carta justamente pretendía solucionar un problema puntual. “Pero hay que avanzar en un modelo que recoge la singularidad de Pamplona pero que funciona con más justicia y cohesión territorial”.
García Adanero le rebatió que en el Parlamento foral la carta surgió con espíritu continuador. Para el concejal popular también detrás de esta supresión está la mano de EH Bildu porque, afirmó, sus ayuntamientos han sido los principales beneficiados con el nuevo reparto. “¿Sarriguren y Tudela están gobernados por EH Bildu?”, protestó Garbiñe Bueno.
Mientras, en el pleno comenzó un debate paralelo entre Cristina Ibarrola y Koldo Martínez (Geroa Bai), que se extendió a lo largo de toda la sesión, con un Martínez pidiendo sosiego a los regionalistas o exclamando “¡bendita moción de censura!” y una Ibarrola acusándole de envolverse en un halo de santidad cuando después, mandando callar a su compañera María Caballero, sacaba a relucir su lado prepotente.
También Juan José Echeverría (UPN) y Joxe Abaurrea (EH Bildu) tuvieron su propio cruce de palabras. El ahora concejal de Urbanismo calificó de Pepe Gotera y Otilio su urbanismo “hortera” con las torres de Salesianos- “elija usted mismo el que quiera ser y el otro se lo deja a su amado Maya”- a lo que el regionalista le replicó que él y el alcalde Joseba Asiron (EH Bildu) eran el dúo sacapuntas que, a pesar de odiar las construcción en el solar de la orden religiosa, ahí se han quedado para siempre.