Investigación policial
Once detenidos en Pamplona y Zaragoza tras una tentativa de asesinato en San Jorge en julio de 2021
La investigación de Policía Municipal concluye que se contrataron los servicios de los Panther, una banda de Zaragoza, para un ajuste de cuentas en Pamplona


Actualizado el 16/01/2024 a las 14:34
Dos años y medio de investigación. Un asesinato en tentativa. Un machete de grandes dimensiones que se buscó (y no se encontró) supuestamente lanzado al río Arga. Todo por un ajuste de cuentas por el que un vecino de Pamplona contactó con miembros de una violenta banda latina arraigada en Zaragoza, los Panthers, según recoge un detallado sumario que culmina con 11 detenciones y 5 ingresos en prisión provisional.
El jefe de la Policía Municipal de Pamplona, el comisario Ángel Beortegui y dos agentes del Grupo de Investigación relataron con satisfacción cómo, de la nada, con muy pocas pistas de la agresión, han logrado llevar ante el juez a 11 personas que califican de muy peligrosas y que intentaron asesinar a cuchilladas y machetazos a un hombre el pasado 23 de julio de 2021 en Pamplona.
Para el proceso ha resultado vital la colaboración del grupo de apoyo tecnológico de la Policía Foral, así como el apoyo de Policía Nacional y el grupo de actividades subacuáticas de Guardia Civil.
En el auto que determinó el ingreso en prisión del cabecilla de la banda, en enero de 2022, el magistrado relató que de la investigación se desprenden “contundentes indicios de la participación de los investigados en un ataque con machetes y armas blancas de grandes dimensiones”. El ataque se produjo se produjo a las 22.15 horas y en él tuvieron participación relevante personas que habían venido a Pamplona para llevar a cabo un ataque ideado por unos hermanos como venganza por la agresión sufrida aproximadamente una semana antes por el padre de ambos.


"ÁNIMO DE MATAR"
El juez aseguró en su escrito que “las circunstancias en las que se produjo el ataque permiten considerar en este momento de la causa que la finalidad última de la agresión era acabar con la vida del atacado”, por lo que apreció un delito de homicidio o asesinato y no de un mero delito de lesiones con arma blanca”. “Si una persona únicamente quiere lesionar, ni utiliza unas armas claramente mortales como son machetes de grandes dimensiones y considerable peso, ni propina múltiples golpes con dichas armas; ni dirige los golpes hacia partes del cuerpo claramente vitales como son la cabeza o el cuello”. Si uno de esos golpes llega a golpear a la víctima unos centímetros más allá, sin duda habría abierto el cráneo de la persona sin ninguna dificultad”. Por estos motivos, para el magistrado concurre claramente la circunstancia de la alevosía, que convierte el homicidio en asesinato, tanto por el uso que remarca de “la emboscada, celada o trampa”, como en la modalidad de acometimiento por sorpresa, imprevisto, fulgurante y repentino”.

