Incendio del Octógono
La peluquería que resurgió de las cenizas en Huarte
Jaione Zubimendi y Carol Cruz estrenaron este 2 de diciembre un nuevo local en Huarte, el segundo tras ver devorada por el fuego su peluquería en el Octógono de Gorraiz


Publicado el 03/12/2023 a las 05:00
La mañana del incendio del octógono de Gorraiz Jaione Zubimendi Sánchez y Carol Cruz Lecuna, socias desde 2021 en la peluquería del centro comercial, comenzaron a buscar un nuevo local. Primero en la urbanización del Valle de Egüés y después en las inmediaciones. Recalaron temporalmente en Huarte, en un local en desuso entonces. Allí han desarrollado su creatividad y su particular visión de la profesión estos meses. El viernes, coincidiendo con el triste aniversario, estrenaron otro. Reformado y rehabilitado a su gusto, con espacio para su forma de tratar el cabello y a la clientela. Una historia de superación y “resiliencia”, como les gusta resumir. Con sus luces y sus sombras. Con mucha ayuda en el camino y alguna decepción.
Jaione Zubimendi ha trabajado como peluquera 36 de sus 52 años. Guipuzcoana de nacimiento y pamplonesa de crianza, recaló en Barcelona, donde aprendió casi todo lo que sabe de peluquería. Madre de una hija de 22 años, hace once años regresó a Navarra. En estas tierras ha vivido siempre Carol Cruz Lecuna, de 33 años y peluquera desde los 19. Primero en Burlada y más tarde en Pamplona. En una franquicia donde iba perdiendo el gusto por su profesión hasta que se encontró con Zubimendi.
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Fue en Gorraiz donde se cruzaron los caminos de las dos profesionales “antagónicas y complementarias”. En carácter y en trabajo. A las dos las buscaron para retomar, alquiladas, la actividad en Gorraiz. Empezaron con una lista de 34 clientes y era 934 las personas incluidas en el programa cuando el local se convirtió en cenizas junto al resto del Octógono. “Ese día, al ver que era el final, tomamos un café y nos pusimos a buscar. En shock todavía. Pero teníamos mucho trabajo y teníamos que hacerlo”, se remontan a hace doce meses. Atrás quedan semanas de dolores físicos y dificultades. “Se volcaron con nosotras y nos fiaron los proveedores, el día 5 ya firmábamos el nuevo alquiler y abrimos en cuanto pudimos arreglarlo todo. No era nuestro concepto y algunas personas se quedaron en el camino, pero han venido otras. Muchas”, añaden de su paso a Huarte. En esta localidad han encontrado su nuevo espacio. En el local alquilado por una clienta y diseñado por otra. “Es un cúmulo de cosas bonitas y además hemos podido hacerlo como nos gusta”, cuentan mientras preparan a las primeras usuarias del nuevo salón. A la vez que los operarios colocan el rótulo con el nuevo nombre: “Salón Gorraiz”. Con la alfombra roja preparada para recibir a amistades, familia y clientela. “Ha sido un parque de atracciones fantástico, con pasaje de terror, pero estamos aquí por nuestro empeño”.