Alcaldesa
Cristina Ibarrola: "Esté un día, tres meses o tres años, voy a darlo todo por Pamplona"
Lleva cinco meses en el cargo bregando con una oposición implacable y, en ocasiones, feroz. Ella aguanta, mira al frente y trata de no despistarse. Pero la investidura de Pedro Sánchez está cada vez más cerca y flota la amenaza de que el PSOE pague el apoyo de EH Bildu con la alcaldía de Pamplona


Publicado el 05/11/2023 a las 05:00
Un tentetieso. En la mesa de Cristina Ibarrola Guillén (Pamplona, 1969) hay uno de estos juguetes, una figura con una base semiesférica que permite que siempre recupere la verticalidad, aunque se le intente derribar. Dice que se identifica con él. El despacho de la alcaldesa se ha suavizado con su llegada, una estancia noble y sobria. Ahora hay plantas y una gran alfombra que clarea la madera que envuelve las paredes. Es mediodía del pasado martes. Ibarrola sale del ayuntamiento por la puerta principal acompañada de su jefe de gabinete y de un concejal. Dos mujeres le dicen algo. Ibarrola asegura que la calle le apoya. “Me dicen constantemente, ‘sé fuerte, aguanta’”, asegura Ibarrola.
¿Se ha preguntado alguna vez, “dónde me he metido”?
Pues para ser sincera, alguna vez. Pero muy poco. La mayor parte del tiempo, prácticamente todo, me siento muy afortunada por estar donde estoy. Y me parece que hay muy poca gente que tenga la oportunidad que yo tengo en este momento. Tengo una larga trayectoria profesional y nunca nada me había ilusionado tanto.
¿Y esa implicación emocional, esa ilusión, se puede volver en su contra con la oposición tan dura que está viviendo?
Me intento evadir constantemente porque la oposición dura está siendo un guion escrito de su película: acoso y derribo sin tener ningún miramiento para difamar, mentir… Da igual. Entran en lo personal incluso con un tinte machista. Diga lo que diga, haga lo que haga, encuentro siempre la misma respuesta: autoritarismo, falta de diálogo, falta de consenso, prepotencia política… Algo que no se corresponde en absoluto ni con mi actitud ni con mi labor del día a día. Y mi guion es otro: trabajar por la ciudad y las personas. Creo que soy un tentetieso. Me siento así.
¿Así que es como el junco que siempre sigue en pie?
Yo soy muy trabajadora, muy autocrítica conmigo misma cuando creo que no he hecho todo perfecto, todo lo bien que considero. La crítica que no creo real no me hace daño. No me ha hecho nunca. Me hace centrarme en lo mío. Así que estoy tranquila.
Depende y no depende de usted: ¿cree que va a terminar la legislatura?
Pues no lo sé. No me quita tiempo.
¿Pero realmente puede abstraerse tanto de todas las críticas?
De verdad. Es que si pienso en eso no estaría en lo que tengo que estar. No hay día que no conteste a una posible moción de censura. No sé cuánto voy a estar. Pero lo que esté, trabajaré de forma incansable. Es mi actitud ante la vida o ante proyectos que he tenido por delante. Y este tiene la satisfacción de la calle y de la gente. Con los ciudadanos me siento apoyada, valorada y me dicen constantemente, “sé fuerte”.
¿Así que la ciudadanía es consciente de este ambiente de oposición dura?
Sí. De verdad que me evado de las críticas. Esté un día, tres meses, tres años o diez, voy a darlo todo por Pamplona, porque esa es mi actitud. Y voy a dejar toda la huella que pueda en la ciudad y en las personas, que es para lo que yo estoy aquí.
¿Cómo se lleva cruzarse en los pasillos del ayuntamiento con el adversario que ha cargado contra usted en un pleno o una comisión o en los medios?
Yo creo que separo bastante bien la política del saludo respetuoso y cordial. No el colegueo. Yo no me iría a tomar una cerveza con Joseba Asiron si está mintiendo constantemente y difamando sobre mi persona. Me parece que los ciudadanos no pueden entender que no nos pongamos de acuerdo en proyectos de ciudad, pero que nos tomemos unas cervezas. Yo tengo un trato respetuoso y cordial. Es más, Joseba Asiron me parece una persona educada y cordial en el trato personal. No tengo ninguna queja. Pero también creo que tendrían que pedir perdón por ciertas cosas que impactan en la familia.
“Improvisación, dejadez, unilateralidad”. Son algunos de los términos con los que la oposición ha descrito su gestión. Le hago la misma pregunta que a la portavoz del PSN, Elma Saiz. ¿Cree todo este “relato”, este guion que usted dice, es el preámbulo de una moción de censura?
Creo que forma parte de un guion basado en una mentira y de intentar un desprestigio personal para justificar lo que sea. No sé si una moción de censura o un bloqueo a todo o un desgaste personal para ver cuánto aguanto. No sé qué está detrás. Tendría que contestarlo ella. Yo creo que no tiene ningún fundamento y que todos los hechos y todos los proyectos que pongo sobre la mesa, mi actitud y mi forma de trabajar es lo contrario de lo quieren decir. Yo estoy muy tranquila. Ella tiene que dar explicaciones.
¿Y cree posible que dentro del pacto de investidura entre el PSOE y EH Bildu pueda estar la alcaldía de Pamplona? ¿Puede ser Pamplona un pago del PSOE a EH Bildu?
No lo sé. Habría que preguntárselo a ellos. Lo que sí sé es que nunca mercadearía con Pamplona. Y si termina ocurriendo es absolutamente lamentable que mercadeen así con Pamplona. Que pacte Pedro Sánchez lo que tenga que pactar, pero si alguien está pensando eso, es lamentable. Pamplona ha progresado y ha mejorado mucho. Es la ciudad con mayor calidad de vida de España. Y esto es el fruto del trabajo de muchos años, de muchos gobiernos y de consenso de UPN con el PSN. Hoy el PSN podría ser actor principal de un desarrollo y progreso de Pamplona, pero parece preferir ser un actor secundario de Bildu. Me parece lamentable.
¿Se arrepiente de algo en los cinco meses que han pasado desde las elecciones del 28 de mayo?
No acostumbro a arrepentirme de las cosas que hago.
¿Las hubiese hecho de otra manera?
Yo acostumbro a meditar mucho las cosas y a cambiarlas sobre la marcha si hay que cambiarlas. No me pasa nada por modificar algo que alguien piensa que está escrito. Yo, si a lo largo de una decisión, veo que hay que tomar otra porque es mejor, no me pasa nada, ni por pedir disculpas o por modificar un proyecto. Lo de la evaluación y mejora continua es algo que llevo muy inculcado en mi trayectoria, así que lo veo con muchísima normalidad. No me parece que sea “dar marcha atrás” o “recular”. Creo que es inteligente modificar constantemente cosas que se pueden hacer de otra manera.
CALLE SANGÜESA Y BELOSO
¿Como hizo con la paralización del parking de la calle Sangüesa?
Las obras del parking comenzaron porque pensaba que había consenso suficiente. El PSN ya lo llevaba en su programa. Yo intenté sentarme con la portavoz socialista, porque no estábamos de acuerdo en cómo hacer la reurbanización de la plaza, para ofrecerle hacerla como ella quisiera. Pensé que tenía el consenso suficiente como para sacarlo delante de forma global. Y tuve una respuesta ciudadana mayor de la que yo pensaba en sectores sin intereses partidistas. Es lo que me lleva a repensar, a paralizarlo de momento y a enfocarlo de otra manera. No me arrepiento de haberlo hecho así.
¿Ha aprendido algo de todo esto?
Yo aprendo cada día. El segundo caso que entiendo que puede estar en entredicho es Beloso. Yo estoy orgullosa de cómo he gestionado Beloso. Creo que había que aprovechar los fondos europeos, creo que había que seguir adelante con el proyecto y estoy convencida de que se podía haber ejecutado un proyecto mejor: más económico, más sostenible y que daba perfecta respuesta. No me habría quedado tranquila si no lo hubiera intentado.
Desde luego, si cuando comiencen las obras hay una respuesta ciudadana por la tala de árboles, usted ya presentó un proyecto con menor afección ecológica.
Tanto la calle Sangüesa como Beloso son proyectos que yo no he creado. Ya llevaban un recorrido y creo que dentro de ese recorrido yo habría actuado de la misma manera que ahora. Creo que empezar las obras de la calle Sangüesa dio la oportunidad de escuchar voces que quizás no se habían manifestado. Y también a que el PSN se resituara en un cambio radical ante este proyecto. Y si tu alrededor cambia, también tienes que cambiar tú.
¿Entiende que los 35 árboles de la calle Sangüesa provoquen semejante contestación vecinal y los 350 que se van a talar con el proyecto de Beloso no hayan sido reclamados por nadie? Si acaso, Txema Mauleón de Contigo-Zurekin.
Bueno, se puso de perfil. Lo que se ha demostrado es que no estaban defendiendo los árboles, sino que estaban haciendo política partidista y oposición destructiva. Parece que hay árboles de primera y de segunda y que a la asociación Zabalsanche solo le importan los árboles de la plaza de la Cruz y no los de Beloso. Y pertenecen al mismo barrio. Y lo mismo los partidos políticos. Les importa mucho 35 árboles pero no casi 400 cuando se puede hacer el mismo proyecto conservando casi el 80% de los árboles. Está claro que hay otro interés.
A propósito de la consulta popular sobre el parking de la calle Sangüesa y la reurbanización de la plaza de la Cruz, le han acusado de ser un fraude, de que las preguntas están dirigidas. ¿Qué tiene que decir?
Las preguntas forman parte de una propuesta técnica que ha salido del área. No son preguntas cerradas. Pedimos a todos los grupos que hicieran aportaciones a las preguntas. No hicieron ninguna. Aún así, les hemos pedido de forma incansable una cita para ver cómo quieren cambiar o no las preguntas.
¿Hasta qué punto va a ser vinculante?
Eso lo tenemos que analizar porque no es sencillo. Yo necesito dos cosas: la opinión de los vecinos y también el respaldo suficiente para hacer el proyecto global (con la reurbanización de la plaza de la Cruz).