La lluvia intimida pero no vence a la carpa

Aunque por la tarde amainó, el diluvio que arreció este viernes por la mañana sobre Pamplona retrasó la llegada de jóvenes a la carpa universitaria, que en esta edición vendió todas sus entradas (7.560)

Fotos de la Carpa Universitaria de otoño en la Ciudad Deportiva Amaya.
Fotos de la Carpa Universitaria de otoño en la Ciudad Deportiva Amaya.MIGUEL OSÉS

Javier Estévez

Actualizado el 03/11/2023 a las 20:33

Amaneció soleado, pero el cielo pronto tornó grisáceo para cumplir su amenaza de lluvia y afectar al normal funcionamiento de la carpa universitaria, que este viernes celebró en Pamplona su edición de otoño. Sobre el pavimento del parque de la Media Luna, repleto en anteriores ocasiones de jóvenes charlando, bailando y bebiendo, apenas se aglutinaron durante las primeras horas de fiesta, rozando el mediodía, algo más de cien estudiantes cubiertos por chubasqueros y bolsas de basura provistas por la organización del evento. El diluvio intermitente obligó a los asistentes y a la charanga Wesyké, de Arnedo (La Rioja), a refugiarse bajo un árbol de copa ancha, espacio suficiente para dar rienda suelta a sus ganas de festejar tras haber superado con éxito los primeros meses del curso académico. Fue el comienzo de un viernes que acabó más allá de la medianoche y al que se sumaron jóvenes con mayor asiduidad cuando la lluvia amainó definitivamente.

Apenas superadas las 12 del mediodía, la charanga condujo a los estudiantes a la Ciudad Deportiva Amaya. A ritmo de canciones populares y con temática osasunista, un trayecto que a paso normal podría cubrirse en alrededor de quince minutos alcanzó la media hora. No hay prisas si la fiesta es buena. Aunque eso implique mojarse más de la cuenta. La ocasión merecía disfrutar de cada instante: la carpa fue para algunos la última fiesta en mucho tiempo. “No volveré a salir hasta que acabe los exámenes de diciembre”, lamentó Ane Esparza Gómez, estudiante de 2º de Bioquímica. Sus compañeras de grado se adscribieron al mismo futuro oscuro previo a las vacaciones de Navidad.

Ya en la ciudad deportiva, cuando los jóvenes pudieron cubrirse bajo el techo del patinódromo, el sol salió. Ironía meteorológica. Pero no importó: ya nadie prestaba atención a lo que ocurría fuera del recinto. Los cinco sentidos enfilaban los mismos objetivos: cantar, bailar y disfrutar. “Vamos a liarla”, avisaba Hugo Martínez Macua, alumno de 2º de Magisterio. Algunos de los 7.560 jóvenes que compraron entrada (aforo completo) no tenían hora prevista de retirada. “Nos quedaremos hasta el final”, confesaba Unai Ochoa Escalada, estudiante de 2º de Derecho.

CON MÚSICA Y PREMIOS

Hubo quien madrugó y obtuvo premio. A las 11 de la mañana se celebró el tradicional torneo de mus y una hora más tarde, un concurso de piedra, papel o tijera. La persona vencedora de entre 64 participantes fue galardonada con 500 euros. El karaoke, que comenzó a la 1 de la tarde, marcó el pistoletazo de salida de los eventos musicales. Fue el primero de los siete espectáculos de música. Los otros seis se sucedieron en turnos de dos horas entre las 5 de la tarde y las 3 de la madrugada. Al escenario del patinódromo se subieron, en este orden, Lo Blanco del Jamón, Da Igual, Eneko Rivas, Txemi Navarro, Bankhunters y Dany BPM.

En los laterales del patinódromo, avituallando a los jóvenes mientras derrochaban energía sobre la pista de baile, se ubicaban las veinte barras universitarias, cuya recaudación está destinada a la financiación de matrículas, viajes de estudios, programas Erasmus y costos de alquiler. Son los propios jóvenes quienes se encargan de gestionarlas y proponer juegos llamativos para incrementar la facturación. Un alcoholímetro, una ruleta y una canasta de baloncesto de tamaño reducido fueron algunos de los elementos de atracción.

Además, el 25 por ciento de los ingresos generados por la venta de vasos reutilizables se destinó a la asociación Hodeilargi, una organización local que trabaja para mejorar la vida de dos niños con síndrome de Batten, un trastorno hereditario que afecta al sistema nervioso.

POR UNA FIESTA SEGURA

La organización del evento reservó un espacio fuera del patinódromo para la concienciación en salud sexual y la sensibilización en conductas de prevención y actuación ante agresiones sexistas y sexuales. Cruz Roja Juventud de Navarra ofreció información a quienes se acercaron a su puesto y apoyo a potenciales víctimas de agresiones. Por su parte, la Comisión Ciudadana Antisida de Navarra repartió preservativos, lubricantes y otros materiales, así como información, para fomentar la salud sexual y prevenir las enfermedades de transmisión sexual.

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