Urbanismo
Pamplona estudia eliminar la glorieta y la fuente de Merindades
El Ayuntamiento buscaría un tránsito peatonal y ciclable de Carlos III a uno y otro lado de la plaza con un gran paso de cebra que siga el trazado de la avenida


Publicado el 16/09/2023 a las 05:00
La plaza de las Merindades es un punto emblemático de Pamplona, con una altísima densidad de peatones y de vehículos rodados, nudo de paradas de villavesas y punto de encuentro de las avenidas de Carlos III y de Baja Navarra. Pues bien, el Ayuntamiento de Pamplona, tal y como recoge el PEAU (Plan Especial de Actuación Urbana) del Ensanche, estaría estudiando la posibilidad de eliminar la glorieta y la fuente de la plaza para lograr un tránsito peatonal continuado desde la plaza del Castillo hasta la de la Libertad. La conexión peatonal entre las dos partes del Ensanche -a uno y otro lado de la plaza- se conseguiría con un gran paso de cebra transversal que continúe el trazado de Carlos III. El tránsito de vehículos se regularía con semáforos en la intersección de las dos avenidas.
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Aunque inicialmente fuentes muy próximas a alcaldía aseguraban que la reordenación urbanística tendría un aspecto similar a la plaza Moyua de Bilbao -con tránsito peatonal a través de la plaza, y una escala muy superior a la de Pamplona-, fue el concejal de Proyectos Estratégicos, Aitor Silgado, quien remitió ayer a lo recogido en el PEAU: el documento ya contempla la posibilidad de permeabilizar los dos lados de la avenida de Carlos III eliminando la glorieta.
En realidad, el PEAU plantea trasladar la fuente al punto de encuentro de Merindades con Carlos III en el lado más próximo a la plaza de la Libertad (la mitad sur). Pero es ahí donde se sitúan las rampas de entrada al parking de Carlos III. Según Silgado, se desecharía esta opción y se buscaría una nueva ubicación para la fuente, siempre que sea posible su traslado.
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Y es que el plan para priorizar al peatón en la plaza de Merindades, según reconocen desde el Ayuntamiento, se encuentra todavía “muy verde”. Ayer, la alcaldesa de Pamplona, Cristina Ibarrola (UPN), en declaraciones a Europa Press, aseguró que en el plazo de un mes y medio, se contaría con un proyecto más afinado. No sería descabellado pensar en una solución más ambiciosa que un paso de peatones semaforizado para unir los dos lados de la avenida de Carlos III.
EL "GRAN BULEVAR"
“Dentro del programa electoral queríamos que desde la Plaza del Castillo hasta Lezkairu hubiera un gran bulevar. Eso contemplaba de alguna manera un cambio en Merindades, que no sé exactamente todavía cómo será, pero se están preparando diferentes alternativas para poder verlas luego en la comisión de Urbanismo y tratar de sacarla”, declaró Ibarrola.
El PEAU ya recoge que lo que ahora conocemos como plaza de las Merindades, “no es una plaza sino una rotonda”. “Proponemos eliminar totalmente este carácter de rotonda eliminando la fuente: el viario cruzará en recto esa zona ampliándose por tanto todas las aceras y acercándolas a la calzada”, continúa el documento.
Para ello, según precisaba el concejal Aitor Silgado, se cortaría el tráfico procedente de la calle Navarro Villoslada, junto al Gobierno Civil, para desviar los vehículos por la calle Paulino Caballero. Según la descripción del concejal de Proyectos Estratégicos, desaparecería también el acceso por la calle Teobaldos, ahora restringida a taxis y villavesas para generar una pequeña nueva plaza. De ese modo, el tráfico rodado que llegaría a Merindades solo procedería de la avenida de Baja Navarra.
Pero todo es preliminar en este momento. Silgado reconoce que una de las primeras reuniones para progresar con el proyecto debe realizarse con la Mancomunidad. El proyecto de gran bulevar y de eliminar la plaza tal y como la conocemos ahora, circular en torno a la glorieta y fuente, conllevaría la reubicación de las paradas de autobús que ahora jalonan Merindades. “Habría que buscarles ubicación en otros puntos de la avenida de Baja Navarra”, continúa el concejal.
Con todo, el PEAU busca reducir el tránsito de vehículos en la avenida de Baja Navarra, que es un paso casi necesario para los vehículos procedentes de Burlada y Villava, incluso de Mendillorri y Sarriguren.