Vulnerables
Cáritas alerta del aumento y nuevos perfiles de las personas sin techo
La entidad ha cerrado temporalmente el centro de día San Miguel para “analizar el modelo de atención” ante la avalancha de usuarios


Publicado el 12/09/2023 a las 05:00
Cáritas Navarra, que está en primera línea de atención a los colectivos vulnerables, también ha notado un “notable incremento y cambio de perfil” de las personas sin hogar. Esta situación les ha hecho “replantearse” la respuesta que están ofreciendo a este colectivo, a la vez que reclaman un “diálogo entre administraciones capaz de llegar a encontrar respuestas adecuadas e integrales”, ha expuesto la directora en funciones, Maite Quintana Saldise. La ONG ve “fundamental” que se defina e incluya una estrategia del ‘sinhogarismo’ dentro del nuevo plan de inclusión social de Navarra.
Cáritas Diocesana Pamplona-Tudela cerró en mayo de forma temporal el centro de día San Miguel, en la calle Olite, precisamente al verse desbordada por el incremento de usuarios y el cambio de perfil. Con capacidad para atender a 50 personas al día, antes de la pandemia tenía una media de 30 usuarios por jornada. Entre enero y mayo de este año la cifra alcanzó el centenar. El centro San Miguel estaba pensado como un espacio de “café y calor” para personas que viven en la calle o en una habitación y que no disponen de un lugar donde pasar el día.
En el centro San Miguel podían ducharse, desayunar, leer los periódicos, utilizar los ordenadores, lavar su ropa, calentarse la comida, utilizar el teléfono o iniciar un proceso de acompañamiento para mejorar su vida. “Hay un perfil emergente, que parece que va en aumento. Y es que la carencia de recurso residencial lo convierte en sin hogar sin ser el clásico perfil sin hogar. Esto empieza a generar muchos problemas que requieren otro tipo de respuestas, y recursos diversos, lo cual pone de manifiesto que sólo los apoyos económicos no son eficientes y que incluso pueden ir en contra de su propia finalidad”, explica Maite Quintana.
Actualmente, Cáritas está en un “proceso de análisis” sobre qué papel debe jugar en el mundo de las personas sin hogar desde la propia identidad de la ONG, la realidad de este momento y “entendiendo que hay una responsabilidad esencial por parte de la Administración”.
Los servicios sociales del Ayuntamiento de Pamplona y departamento de Derechos Sociales del Gobierno y distintas ONG coinciden en ese “perfil emergente” de personas sin hogar, principalmente jóvenes inmigrantes, sin apenas arraigo en la ciudad, pero también familias con hijos pequeños.
La mayoría buscan una oportunidad laboral y se encuentran con que la carencia de una residencia o empadronamiento es un primer obstáculo. Diario de Navarra ha sacado a la luz este mes dos casos de grupos de jóvenes sin techo que vivían en condiciones insalubres, en unos invernaderos en Aranzadi y en unas naves abandonadas en la estación de tren, que la semana pasada fueron demolidas.
