Mancomunidad
Los contenedores con tarjeta, un sistema polémico desde 2021
La Mancomunidad implantó el nuevo sistema de apertura hace dos años con el objetivo de llegar a 175.000 domicilios en 2023. Hubo quejas por el uso de datos, pero a futuro se podrán volver a utilizar


Actualizado el 24/08/2023 a las 08:02
Fue en octubre de 2021 cuando comenzó formalmente el despliegue del sistema de apertura electrónica de contenedores. El sistema, que se había probado en Mendebaldea y Nuevo Artica y aumentó el porcentaje de recuperación (pasó del 15% al 52% de media en el caso de la orgánica), se extendió ese otoño por Mendillorri, Sarriguren, Ensanches, Beloso, Lezkairu, Erripagaña, Arrosadía y Mutilva. Aspiraban entonces a llegar este mismo año al 94% de la población de la comarca (356.000 habitantes). La previsión se alargó después a la primavera de 2024. En la actualidad se han repartido 285.598 y restan 101.710 para llegar al 100%.
No estuvo exento de polémica el proceso por quejas de vecinos a la mancomunidad, al Defensor del pueblo o a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) Nueve desveló este miércoles el presidente de la Mancomunidad. Pero, sobre todo, por la oposición clara de la entonces NA+, que denunció ante la AEPD. Ahora, le ha dado la razón. En parte. Aunque no supondrá cambios para la ciudadanía y se podrán volver a utilizar los datos cuando la Mancomunidad adapte su normativa.
Según se anunció en su día, el propósito era incrementar la separación en origen de la materia orgánica de los residuos, que representa el 34% del total de los generados (50.300 toneladas de un total de 150.000 en 2020). También pretendía reducir el número de impropios que se depositan en los demás los contenedores, especialmente en el de fracción resto.
Con la puesta en marcha se iban a repartir 350.000 tarjetas en 175.000 domicilios y establecimientos y se iban a sustituir 4.325 contenedores. Se cambiaba la llave “universal y anónima” de apertura del contenedor marrón de materia orgánica y del de resto (con tapa gris a partir de entones) por una tarjeta electrónica o app móvil asociadas a cada dirección. Esto permitía registrar los datos de su utilización para poder realizar acciones de comunicación más precisas y orientadas a zonas concretas. Tanto el contenedor para materia orgánica como el de resto pasaban a contar con pedal para facilitar la apertura.
Las tarjetas iniciales las proporcionaba personal contratado por la MCP en visitas domiciliaras. Dos por cada vivienda. Después se podía solicitar nueva tarjeta por roturas o pérdidas.
El sistema llegaba después de que entre 2013 y 2016 se extendiera por toda la comarca el quinto contenedor donde depositar la materia orgánica separada en los hogares y establecimientos. Se aspiraba a lograr que se depositara en esos contenedores el 50% del total generado. Los contenedores se abrían con llaves entregadas a hogares que se lo solicitaron.
En 2020, sin embargo, se recogió mediante el 5º contenedor un 17% de la materia orgánica generada. Lejos del objetivo y de los números del Plan de Residuos de Navarra 2017-2027, que marcaba una separación en origen de la materia orgánica del 50% en 2022 (con un límite adicional del 20% de impropios) y del 70% en 2027 (con un límite adicional del 10% de impropios).
“Se trata de un sistema de probada eficacia, ya que antes de la implantación se recuperaba únicamente el 15% de la materia orgánica y tras el primer año de implantación del sistema ya se alcanza el 40% de recuperación en las zonas en las que se ha implantado. En este sentido, es importante recordar que la ley foral de residuos marca el 70% de recuperación para el año 2027.
Debo reiterar nuestra convicción de que el nuevo sistema de contenedores con apertura electrónica es el futuro, un hecho imparable, y ni siquiera los opositores al sistema ofrecen una alternativa más allá de que ‘hay que hacer campañas’, algo que nunca ha dejado de hacerse en la Comarca de Pamplona”, dijo la Mancomunidad al poner en marcha el sistema en 2021.
