Víctimas de ETA
Clamor contra el olvido en el homenaje a Francisco Casanova, asesinado por ETA en Berriozar hace 23 años
Autoridades políticas y vecinos rindieron homenaje al militar. Vecinos de Paz, convocante, alertó de que "las víctimas del terrorismo se sienten humilladas" y de que la abstención de Bildu al Gobierno de Chivite "no es a cambio de nada"

Actualizado el 09/08/2023 a las 21:40
La tarde del 9 de agosto del 2000 cambió la vida de los Casanova-Sáinz-Aja. El zarpazo de ETA en forma de cobarde ejecución por la espalda acabó con las ilusiones de Francisco Casanova, Paco, para sus allegados. Con las suyas, con las de su viuda, Rosalía, y con las de sus hijos, Javier y Laura, de 11 y 6 años por entonces. El pistolero etarra le descerrajó cuatro tiros en el garaje cuando el subteniente del ejército regresaba a su casa tras su jornada laboral en el cuartel de Aizoáin. Pero 23 años después su recuerdo sigue vivo. Y por ello, el asesinato que conmocionó a Berriozar y a Navarra, y que alumbró el movimiento Vecinos de Paz, fue recordado este miércoles para que su muerte no caiga en el olvido.
Tras una misa en la parroquia de San Esteban de Berriozar, tuvo lugar la ya tradicional ofrenda floral en el monumento ‘La Puerta de la Libertad’, en la Plaza Eguzki. Allí, una enorme pancarta que rezaba “XXIII Aniversario Francisco Casanova” y dos banderas de Navarra y de España acogieron al centenar de personas que acompañaron a la familia.
En concreto, por parte del Gobierno de Navarra acudió el vicepresidente primero en funciones, Javier Remírez. También estuvieron presentes, entre otros, el presidente de UPN, Javier Esparza, la portavoz del grupo municipal del PSN en el Ayuntamiento de Pamplona, Elma Saiz, el parlamentario de Geroa Bai Jabi Arakama, la secretaria general del PP, Amelia Salanueva, y la portavoz parlamentaria de Vox, Maite Nosti. Entre los asistentes se encontraban, asimismo, miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y también una veintena de efectivos del Ejército, compañeros de Paco Casanova en Aizoáin.
Minutos antes de las ocho de la tarde, la llegada de la viuda, Rosalía, y de su hija, Laura (Javier no pudo acudir esta vez) despertó la primera ovación de la tarde. Procedentes de Tudela, donde residen, no faltan año tras año a la cita.
Maribel Vals, amiga del asesinado y presidenta de Vecinos de Paz, fue una vez más la encargada de leer un discurso duro y cargado de reproches al Gobierno de España y al de Navarra. “ Hay quienes dicen que mezclar políticas en estos actos no está bien. Quienes dicen eso, miran para otro lado e intentan que nosotros también lo hagamos”, comenzó. Tras añadir que “acabamos de tener elecciones”, Vals cuestionó “en cuántos pueblos por miedo no se han atrevido a presentarse partidos constitucionalistas”. En este sentido, criticó que ETA “no mata, pero sigue sin dejar vivir”.
“Quienes hacen política partidista y repugnante son los que aparecen en actos de homenaje a las víctimas a hacerse la foto y acto seguido se van a homenajear a etarras, o quienes la hacen son aquellos que nos quieren hacer creer que gobernar mediante la abstención de Bildu es a costa de nada”, subrayó.
"UN GOBIERNO INFAME"
“Los etarras no muestran signo de arrepentimiento, ni piden perdón, ni ayudan a la justicia a esclarecer los más de 300 asesinatos que hay sin resolver, pero a cambio se hace socio a Bildu del señor Sánchez y la señora Chivite, para tenerlos en la poltrona. El de Sánchez es un gobierno infame, que humilla a las víctimas del terrorismo permitiendo que cada vez que sale un asesino de la cárcel, se le reciba como si fuese un héroe. Ante tanta aberración, pedimos a los partidos constitucionalistas unidad. Nosotros no vamos a olvidar aunque se empeñen”, terminó Vals.
El acto incluyó la actuación de un grupo de joteros llegados desde la Ribera entre los que cantó la propia Laura Casanova, hija de la víctima de ETA, así como la del cantautor José Vives. Su canción: “Memoria, dignidad justicia y verdad para las víctimas del terrorismo”. Antes de que finalizase, los representantes socialistas se marcharon sin hacer declaraciones.