Aparcamiento regulado
Pamplona plantea quitar 300 de los 900 parquímetros de la zona azul
La próxima contrata tendrá que modernizar los 600 expendedores que queden operativos para permitir el pago con tarjeta


Publicado el 20/07/2023 a las 06:00
Menos parquímetros pero más modernos. Este es el futuro próximo del aparcamiento regulado de Pamplona, la zona azul. La ciudad cuenta con 900 parquímetros y el Ayuntamiento plantea eliminar 300. ¿El motivo? Cada vez se utilizan menos porque el 65% de los pagos se realizan con la aplicación del teléfono móvil, el Telpark. Las 600 máquinas que sobrevivan serán actualizadas para permitir otras formas de pago, por ejemplo, con tarjeta bancaria.
En resumen, más facilidades para el usuario, que ya no tendrá que preocuparse por llevar monedas en la cartera, pero más dificultades para los conductores tradicionales, aquellos que no se apañan con la app, y que tendrán que andar unos metros más hasta localizar un parquímetro.
Todas estas novedades figuran en el pliego para la licitación del contrato de servicio de estacionamiento regulado, la ORA, que desde sus inicios gestiona la empresa Dornier. Se trata de uno de los contratos públicos más jugosos, con un precio de licitación de 43,6 millones para los próximos 4 años. Además de la zona azul, el contrato incluye como novedad la gestión de los nueve aparcamientos disuasorios, el servicio municipal de la grúa y la gestión de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), que entró en vigor en enero y que de momento afecta al Casco Antiguo.
El área de Seguridad Ciudadana quiere aprovechar el nuevo contrato para implantar las últimas tecnologías. La empresa adjudicataria, con los datos de uso de cada parquímetro, deberá hacer al consistorio una propuesta para quitar de la vía pública 300 parquímetros, que serán trasladados a un almacén para su custodia y futuros usos. También deberá plantear el cambio de ubicación de un centenar de expendedores.
De forma paralela, la concesionaria deberá mejorar la conectividad y funciones de los 600 parquímetros que se conserven. Una de las carencias actuales es la imposibilidad del pago con tarjeta bancaria, tanto para obtener el tique como para abonar las multas por exceso de tiempo.
Otra de las opciones que se implantarán será la extensión de tiques, es decir, que en lugar de tener que esperar a que se cumpla el tiempo para comprar un nuevo tique, se pueda reimprimir el actual prolongando el tiempo. La adaptación de los 600 parquímetros tendrá un coste de 1,9 millones.
ZONA DE BAJAS EMISIONES
En cuanto a la aplicación de móvil, la empresa concesionaria deberá mantener todas las funciones actuales, entre ellas la posibilidad de prolongar o terminar el estacionamiento. Si Dornier logra la adjudicación del contrato, previsiblemente mantendrá la app Telpark. Sin embargo, si la adjudicataria es otra empresa, es posible que implante una aplicación de móvil distinta.
Telpark es la aplicación más extendida en España, implantada en más de 50 ciudades, entre ellas Madrid y Valencia. Otras ciudades han desarrollado aplicaciones propias o permiten utilizar dos aplicaciones distintas.
Al margen de los requisitos obligatorios, el pliego anima a las empresas interesadas a plantear mejoras, aprovechando el big data. Así, el consistorio valorará con más puntos a aquellas empresas que planteen sistemas de control de las zonas de carga y descarga con apoyo de nuevas tecnologías o soluciones de aparcamiento para residentes de zonas saturadas.
Otra de las novedades del contrato es la inclusión de la gestión de la Zona de Bajas Emisiones, es decir, el control de accesos al Casco Antiguo de Pamplona. Actualmente, las labores de vigilancia de las cámaras y estacionamientos las realiza Policía Municipal. Desde Seguridad Ciudadana explican que al tratarse de labores principalmente administrativas, las puede asumir una empresa externa.
Así, los agentes podrán dedicarse a labores específicamente policiales. Según el pliego, son necesarias seis personas (tres por turno) para el control de accesos y dos personas (una por turno) para el radar y fotorrojo de autobuses.
Más vehículos con lectores de matrículas
Los usuarios de la zona azul pueden tener la sensación de que cada vez se ve a menos vigilantes chequeando tiques y matrículas. Es una sensación real porque buena parte de este control se hace mediante vehículos equipados con lectores de matrículas que van recorriendo las calles y las 35.000 plazas naranjas, azules, rojas y verdes. El empleo de coches se potenció a partir de 2021, cuando la zona azul se extendió a la Txantrea, San Jorge y Rochapea norte.
El próximo adjudicatario deberá invertir unos 270.000 en la adquisición de 9 lectores de matrículas en vehículos. Los vigilantes a pie también cuentan desde hace años con PDA con lectores de matrículas, un sistema que ha agilizado considerablemente su trabajo. El pliego prevé la renovación de 170 tabletas, con un gasto de 41.000 euros.
