Ocio
El auge de las manualidades en Pamplona: un espacio en el Ensanche donde se unen arte y diversión
Pese a que la pandemia parece haber catapultado la digitalización de nuestra vida, también nos ha hecho querer parar. La vuelta al trabajo manual, a la calma y al proceso creativo lento vive estos meses un auge en todo el país y Pamplona no se queda atrás. Tanto el ‘Espacio Creativo Ana Pagola’ como ‘Compañia de Oficios’ sirven de nido desde donde dar rienda suelta a la creatividad personal
Publicado el 12/05/2022 a las 06:00
Nada más cruzar la puerta del Espacio Creativo Ana Pagola, el ritmo desciende. Los colores brotan entre los lienzos en blanco, los aprendices trazan líneas finas sobre sus bocetos y un suave hilo musical envuelve el ambiente de la sala. La creatividad cobra protagonismo en un espacio donde se aúnan oficios artísticos y que sirve de estudio para aquellas personas que quieran desarrollar una actividad artística.
Ana Pagola, natural de Pamplona y dueña del local, imparte clases de pintura en este espacio que comparte con el chileno Cristian Soto y la pamplonesa Itsaso J. Iribarren. Ambos utilizan una de sus salas para dar vida a 'Compañía de Oficios' desde septiembre de 2020. Soto e Iribarren se conocieron estudiando un máster de Bellas Artes y Educación en Barcelona, y se hicieron pareja. “En un viaje por Sudamérica observamos que en países como Ecuador, Chile o Paraguay este tipo de espacios que aúnan oficios creativos es muy habitual. Se trata de lugares donde no solo se enseña una técnica, como sucede en una academia tradicional, sino donde la creatividad se comparte”, narran. Quisieron trasladar esa idea a Pamplona y encontraron en el Espacio Creativo de Ana Pagola el lugar idóneo para ello.
En 'Compañía de Oficios' se imparten todo tipo de talleres artísticos. Diferencian entre cursos sobre técnicas más clásicas, como dibujo, pintura o estampación, y los monográficos, es decir, los que están destinados a “gente que dispone de 3 o 4 horas para aprender una técnica en particular y se llevan lo que han creado a casa”, detalla Soto. “Están pensados para aquellos que no tienen tanto tiempo libre y vienen aquí a pasar un rato entretenido y aprender”, aclara. Desde un taller de pintura o la estampación, hasta talleres de espejos o bisutería polimérica. Pero no se quedan ahí; también organizan, de forma puntual, mercadillos de intercambio de ropa -Reloving-, sesiones de microteatro o talleres 'Art&wine', donde el arte y la gastronomía se combinan para ofrecer un plan de ocio alternativo en Pamplona. Este último taller es uno de los que más éxito tiene.
Y lo mejor es que no hay que tener experiencia previa, aunque también están abiertos a personas que ya han probado cualquier tipo de destreza creativa y quieren más. “El perfil es principalmente femenino, de entre 25 y 40 años. Algo que nos ha sorprendido muchísimo, porque esperábamos un público de más edad”. “Además tienen ciertos conocimientos artísticos”, detallan. Aunque insisten en que no son necesarios para asistir a sus cursos. “Cada alumno tiene que desarrollar su estilo, y es importante recalcar que no hay una forma de hacerlo bien, hay muchas formas de hacerlo. En realidad vale lo mismo para niños y adultos, aquí trabajamos sin seguir unas pautas académicas, se trata de sacar el lenguaje personal y artístico de cada uno”, comentan Itsaso J. Iribarren y Ana Pagola.
Esa libertad creativa es la que atrajo a María Escobedo hasta este espacio cuando se inauguró. “Mi hermana y yo fuimos las primeras alumnas”, confiesa, entre risas. “Entre semana vengo a un taller de grabado y estampación, pero es cierto que la libertad es tal que estoy probando técnicas nuevas día sí y día también”, cuenta esta pamplonesa, que ya había sido alumna de otras academias de la ciudad.
Cristian e Itsaso son los encargados de dar alas a la creatividad de alumnas como María. “Me proponen técnicas que podría probar, aunque muchas veces soy yo la que les pregunta por cosas que he visto por ahí”, aclara. “Aquí te enganchas. El ambiente es cercano y la forma de trabajar es muy libre. Tú decides qué proyectos empezar y qué técnicas explorar. Al final no es algo académico, sino que se basa más en buscar tu estilo creativo. Lo que lo hace más divertido”, termina.