Sucesos
Analizan si hubo una posible intoxicación alimentaria en una cena de graduación en la cuenca de Pamplona
Más de treinta estudiantes de Magisterio de la UPNA manifiestan haberse sentido mal, pero el restaurante asegura que ha analizado todos los productos y procesos y no ha encontrado nada


Actualizado el 30/04/2026 a las 21:45
La cena de graduación de 178 estudiantes de Magisterio de la Universidad Pública de Navarra de la semana pasada ha terminado con un análisis interno por parte del restaurante por si hubo una posible intoxicación alimentaria: 36 de los estudiantes manifiestan que se sintieron mal después de haber cenado en un restaurante de la cuenca de Pamplona, mientras que la dirección de este establecimiento asegura que no hay "ninguna certeza" de que ese malestar se debiera a su cena, pues han analizado todas las muestras que guardan de cada menú, así como los procesos de elaboración, y no han encontrado nada.
Una de las estudiantes cuenta cómo transcurrió aquella noche, en la que empezó a sentirse mal a mitad de cena. "De otras personas no sé, pero yo no bebí ni un sorbo de alcohol y nunca me había pasado algo así".
El plan era el siguiente: el acto de graduación de todos los grados de Magisterio de la UPNA empezaba a las 19 horas en el polideportivo y después cada grupo elegía dónde cenar y seguir la noche. Las personas de Magisterio en Educación Primaria, Magisterio en Educación Infantil y las del doble grado de Infantil y Primaria iban a cenar en un restaurante de la comarca. El servicio contratado incluía autobús, tanto para ir como para volver, aperitivo y cena.
Tras un cuarto de hora de aperitivo se sentaron en la mesa. "A partir del segundo plato me empecé a encontrar fatal. Destemplada, con las tripas mal... nunca me había pasado algo así", cuenta la joven. Tras quedar indispuesta y sin llegar a probar el postre, la noche de su graduación acabó siendo una noche de espera a que llegaran las cuatro de la madrugada, cuando salía el primer autobús hasta Merindades.
No fue la única. "A la una y media otra amiga, que tampoco había bebido, llamó a sus padres para que fueran a buscarla por dolor de tripa. Y al día siguiente supe que otra amiga también había vomitado. Esta sí bebió". La posible incidencia iba a quedar ahí, pero también al día siguiente alguien preguntó en el grupo de la graduación si había personas que se habían sentido mal después de la cena. Y ahí la lista empezó a crecer hasta apuntarse un total de 36. A esta joven, los "retorcijones" le duraron 24 horas, en las que no pudo salir de casa.
EL RESTAURANTE NO HA ENCONTRADO NINGUNA PRUEBA
En el restaurante conocieron lo ocurrido al día siguiente por boca de algunas personas que decían que se habían sentido mal. Así que analizaron todos los procesos y productos y no detectaron nada. "Nunca nos ha pasado algo así. Aquí somos más que rigurosos tanto como la materia prima como con la elaboración. Tenemos muchísimo cuidado", explican desde el restaurante, donde reiteran que "no hay ninguna certeza" de que ese malestar se deba a una posible intoxicación alimentaria en su restaurante. Si se hubiera tratado de una intoxicación, argumentan, se habrían visto afectadas muchas más personas del grupo, no solo 36 de 178, y que se habría registrado alguna atención médica o análisis, algo que casi una semana después no les consta.