Proyecto
Encargado el estudio geotécnico del parking subterráneo de ‘las termitas’ en Burlada
En los presupuestos de 2021, se dedicaron 95.000 euros a la redacción del proyecto para el solar ubicado junto a la iglesia de San Juan


Publicado el 11/05/2022 a las 06:00
La conocida como manzana de las “termitas” de Burlada fue uno de los capítulos urbanísticos más longevos y problemáticos de la biografía municipal con dos décadas de andadura hasta que, el 13 de junio de 2019, se derribaban los tres bloques de viviendas en las que se repartían diez portales junto a la iglesia de San Juan. En los años 90, se detectaron termitas y el Ayuntamiento comenzó a adquirir los pisos para hacerse con la propiedad de cara a demolerla ante el peligro de derrumbe. Pero la resistencia de algunas familias demoró el problema a lo largo de varias legislaturas.
Finalmente, los 2.000 metros cuadrados que quedaron de solar se habilitaron como aparcamiento provisional hasta que se materializara la propuesta recogida en el Plan Municipal de Burlada: convertir este espacio entre las calles Santa Quiteria, Hilarión Eslava y Joaquín Azcárate en una plaza sobre la que se levantaría un único inmueble.
PLAZA SIN VIVIENDAS
Pero el equipo de gobierno de NA+ decidió en febrero del año pasado que debía “aligerar” aún más este espacio céntrico del municipio y uno de los más abigarrados con bloques de viviendas. Así que propuso dejar únicamente la plaza y ya avanzó la posibilidad de construir un aparcamiento subterráneo para liberar de coches la zona. El cambio era factible porque tratarse el Ayuntamiento del principal propietario del solar y, por tanto, no había oposición a trasladar los aprovechamientos urbanísticos da la zona a una parcela junto a Cáritas.
La propuesta tomó consistencia en los presupuestos aprobados ese 2021, en marzo, con el apoyo del PSN y que contemplaba una partida de 90.000 euros para reactivar el comercio y redactar el proyecto de la infraestructura. Un mes después, el pleno ordenaba a la sociedad urbanística municipal la tramitación del plan que posibilitara ese traslado de los aprovechamientos así como transformar el espacio resultante tras el derribo en dotacional para habilitar el aparcamiento de entre 150 y 200 plazas.
Y es ahora cuando se encarga el estudio geotécnico del futuro estacionamiento que, además, permitirá materializar otro objetivo del consistorio anunciado ya el pasado año. “Un camino que nos llevará a contar con un parking, una plaza y un área peatonal que irá desde la plaza de la iglesia San Juan hasta el ayuntamiento”, declaró ayer la alcaldesa Ana Góngora, que avanzó consultará a los vecinos para conocer qué les parece el proyecto.
Porque la idea de quitar vehículos de la calzada es para crear esa gran zona de viandantes en un municipio que ha tenido que esperar hasta el pasado mes de agosto para tener su primer espacio sin coches. Las tareas de pavimentación se aprovecharon para crear un corredor peatonal entre la casa de cultura y el colegio Hilarión Eslava.