Movilidad

Bicicletas o peatones, ¿quién tiene preferencia para acceder a la Ciudadela?

Son muchos los viandantes que estos días discrepan sobre el paso de ciclos por los accesos que anexionan el conjunto amurallado y la propia Vuelta del Castillo

Las diez nuevas obligaciones para las bicicletas en Pamplona
AmpliarAmpliar
El espacio debe ser compartido por todos los agentes de la movilidad
Las diez nuevas obligaciones para las bicicletas en Pamplona

CerrarCerrar

Noelia Gorbea

Publicado el 02/04/2022 a las 06:00

Es el típico tira y afloja entre quienes tienen prismas contrapuestos a la hora de designar la preferencia que tiene cada uno al desplazarse por la ciudad. En esa armonía que todos entienden debe cumplirse entre los distintos agentes que conforman la conocida pirámide de la movilidad, no es de extrañar que las tiranteces se dejen notar en algún que otro momento.

Es precisamente lo que está sucediendo estos días en las inmediaciones de la Vuelta del Castillo y Ciudadela de Pamplona, donde unos y otros buscan su espacio. Especialmente en los accesos al conjunto amurallado, donde el paso es, además, algo más estrecho.

Según argumentan quienes por allí transitan, los ciclistas tienden a circular “demasiado deprisa”, en referencia a los diferentes pasos subterráneos que conectan con la avenida del Ejército, por un lado, y próximos a la calle Esquíroz, por el otro. “Al no haber una señalización específica, no está claro quién tiene preferencia”, lamentan desde el prisma del peatón.

METRO Y MEDIO

Una perspectiva que, por descontado, no comparten aquellos que circulan sobre las dos ruedas. “Tenemos exactamente el mismo derecho y siempre parece que hacemos algo mal, en la carretera nos pasa lo mismo”, lamentan algunos de los ciclistas consultados esta misma semana. Nombres como Antxon Ramírez, Esther Luengo o Guzmán Jiménez insisten en que la bicicleta es un medio de transporte más.

Tirando de Ordenanza municipal, el texto que regula la movilidad en la ciudad desde agosto de 2019 sostiene que es perfectamente lícita la circulación de bicicletas por estos accesos a la Ciudadela. Al tratarse de un parque, los ciclistas pueden circular con una particularidad: deberán descender de sus medios de transporte y caminar a pie con ellas en la mano cuando se den aglomeraciones de peatones. Es decir, siempre que no se pueda respetar una distancia de metro y medio entre la bicicleta y la persona que va a pie. Sucede lo mismo en otros espacios de Pamplona, como pueden ser Carlos III o el Paseo del Arga.

Otra cosa muy distinta es cómo calibrar que el paso entre unos y otros sea equilibrado. “Debemos pensar en la otra persona, aunque las prisas o el momento o terminan por influirnos”, reconoce Esther Luengo, quien pone como ejemplo la velocidad de algunos conductores. “No pensamos en las consecuencias”.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora