Sucesos
Los policías que atendieron a la mujer tras el parto en Erripagaña: "Estaba preocupada por si podía pasarle algo al bebé"
Una vecina de Burlada empezó con contracciones en su casa. Su marido llevó al hijo mayor con los abuelos y, en ese momento, ella dio a luz. Dos agentes municipales fueron los primeros en llegar


Publicado el 08/02/2022 a las 06:00
El padre del niño bromeaba. Decía a los dos agentes de la Policía Municipal de Burlada que igual tenía que llamar al bebé con una combinación de sus nombres, Javier y Juan, en señal de agradecimiento por cómo asistieron a su mujer instantes después de haber dado a luz sola en casa en Burlada la tarde de este domingo. Ella y el niño se encuentran bien.
Sos Navarra contactó con la base de Policía Municipal de Burlada a las 15.32 horas del domingo. Una mujer que estaba sola en su domicilio, en la calle Dublín, en Erripagaña, se había puesto de parto. Una ambulancia iba en camino. Hacia allí se dirigieron también los agentes locales 45 y 61, Juan Zalduendo Roldán, de 39 años, y Javier, de 52. Entraron al portal tras tocar el telefonillo a un vecino y subieron hasta el piso del que habían recibido el aviso. “La puerta estaba un poco abierta”, relata Juan Zalduendo, “entramos y había un poco de sangre. Enseguida encontramos a la mujer recostada en su habitación y al niño llorando”. La mujer les relató que había empezado con contracciones y que su marido se había ausentado un momento para dejar a su hijo mayor con los abuelos. En ese lapso de tiempo, se puso de parto y en pocos minutos dio a luz ella sola.
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“Ya se había echado una manta encima, así que los acomodamos a los dos y dimos calor al bebé con otra manta. Ella estaba nerviosa y preocupada por si podía pasarle algo al bebé. Pero lo había hecho muy bien para estar sola en casa. Tratamos de tranquilizar la situación hasta que vino la ambulancia”, añade Zalduendo. Cuando llegó el personal sanitario, los dos agentes ayudaron a bajar a la mujer y al bebé en una camilla. Después, dieron paso a la ambulancia con el coche patrulla hasta el Hospital Universitario de Navarra, donde madre e hijo quedaron ingresados. Al volver a la comisaría, llamaron al hospital. “El padre nos dijo que estaban bien, que era lo importante, y estaba muy agradecido por nuestra actuación”, concluía el agente. Ni él ni su compañero se han visto en una situación similar en toda su carrera. “En el fondo, también fue un momento bonito.