Aparcamiento
Las plazas de 2,20 se quedan en Rochapea
Problemas en el repintado de la zona azul llevaron a vecinos de Ustárroz o Jaurrieta a elevar la voz y demandar una distancia de 2,50 metros, la que dicta la Ordenanza. El consistorio está en ello.


Publicado el 26/09/2021 a las 06:00
¿A quién no le ha pasado tener que ‘meter tripa’ para acceder a su coche porque otro vehículo había aparcado demasiado cerca, pisando línea o con tendencia inclinada? Son casos puntuales que nos hacen plantearnos hasta qué punto es importante mantener las distancias entre unos y otros. Y no, no nos referimos al coronavirus, sino a esa medida estándar que nos permita entrar y salir de nuestro coche con normalidad.
El problema sobreviene cuando esa anécdota puntual se transforma en el pan de cada día, como venía sucediendo en algunas calles de la Rochapea. El repintado para implantar el estacionamiento regulado en la zona sur del barrio, la primera que acogió la ORA, dejó menos hueco entre plazas en calles como Joaquín Beunza, plaza San Blas, Raimundo Lanas, Ustárroz, Jaurrieta...
EL MÍNIMO
Tras las numerosas quejas elevadas al consistorio por parte de los vecinos y la insistente demanda por parte de la oposición para devolver el ‘espacio robado’ a este sector de la Rochapea, el área de Seguridad Ciudadana ya ha movido ficha. Pero no lo ha hecho de manera homogénea, ya que una de ellas, la calle Raimundo Lanas, no podrá formar parte de la lista de reformados.
Para ir por partes, fue el concejal Javier Labairu quien se comprometió esta misma semana a adecuar los problemas de espacio de la plaza San Blas y calle Ustárroz. Asimismo, en Jaurrieta, debido a las obras de renovación del saneamiento que está llevando a cabo la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, los vecinos tendrán que esperar. “Una vez concluyan los trabajos, las adaptaremos a los 2,50 metros que marca la Ordenanza”, se comprometió el edil.
Algo diferente ocurrirá en la calle Raimundo Lanas, donde la ampliación del espacio se ve directamente relacionada con la existencia de varios alcorques. Tal y como explicó el máximo responsable del área, en el caso de mantener los 2,50 metros entre una y otra plaza de aparcamiento, se reducirían sobremanera los huecos para estacionar. Aspecto que, por otro lado, también perjudicaría a los vecinos.
APURANDO
De este modo, dado que las plazas de aparcamiento actuales (y que pueden verse en la imagen que acompaña a estas líneas) cumplen con las medidas mínimas exigidas (2,20 metros), los técnicos del consistorio abogan por dejarlas como están. “Los vecinos lo están haciendo muy bien y aunque no negamos que pueda haber complicaciones puntuales, es la mejor solución”, indicó el concejal.
Preguntados los vecinos esta misma semana, la respuesta era sencilla: resignación. “Creo que poco podemos hacer, porque entre vallas y árboles no queda sitio”, indicaba Roberto Valtierra, quien admite haber estado a punto de rayar el coche en más de una ocasión. A escasos metros, Julia Echeverría asentía. “La pena es para quienes tenemos coches familiares, grandes, que no caben hagas lo que hagas”.