Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE
Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Pamplona

El Privilegio acarició la normalidad

Solo faltó la Comparsa de Gigantes y Cabezudos en el día del Privilegio de la Unión. La Pamplonesa volvió a tocar en la Plaza del Castillo y la corporación municipal, casi en pleno, 24 ediles de 27, acudió a la catedral, en la ofrenda floral a Carlos III

Concierto de La Pamplonesa en la Plaza del Castillo
Vídeo de la interpretación de 'Viva Pamplona' del maestro Turrillas por La PamplonesaDN CEDIDO
Publicado el 08/09/2021 a las 22:13
Yoli Bermúdez cumplió 50 años el 1 de enero y el miércoles escuchó y vio tocar por primera vez a La Pamplonesa. Venezolana, lleva dieciocho meses en Navarra, llegó poco antes de la pandemia, “del encierro mundial”. Las colas de gente en la Plaza del Castillo despertaron su curiosidad y preguntó. Quiso conocer la música de la banda municipal. “Tal vez le guste a la señora que cuido y me gustaría ponérsela”, apuntaba poco antes de iniciarse el concierto con motivo del Privilegio de la Unión. Había ganas tras el paréntesis de 2020 y las 400 sillas se llenaron en minutos. Los asistentes se acomodaron luego en los bancos de la plaza, apoyados en las vallas, o a pie de calle. A la misma altura se situaron los músicos, dirigidos por José Vicent Egea.
“Muy lindo” le pareció el primer tema a Yoli Bermúdez. Era ‘Viva Pamplona’, de Manuel Turrillas. Para ella fue un estreno, para tantos, una referencia en las citas con la banda. Varios concejales de todos los grupos asistieron al concierto, sentados en las primeras filas, a las ocho de la tarde, en el ocaso sosegado de una tarde de bochorno. La mayoría de los corporativos, 24 de los 27, habían participado dos horas antes en la ofrenda floral sobre el mausoleo de Carlos III en la catedral de Pamplona.
EN LA CATEDRAL
No hubo desfile civil en cuerpo de ciudad, alcalde y concejales acudieron de calle a la seo. Accedió primero Fermín Alonso, curioso en su papel de abanderado sin bandera. Le siguieron el alcalde, Enrique Maya, los portavoces de todos los grupos: Navarra Suma, Bildu, PSN y Geroa Bai y los otros corporativos. Todos ellos rodearon la tumba del monarca que en 1423 firmó el Privilegio de la Unión con el que el burgo de San Cernin, la ciudad de la Navarrería y la población de San Nicolás se convirtieron en un solo núcleo. Hace de aquello 597 septiembres.
Les recibió el arzobispo, Francisco Pérez, acompañado por el maestro de ceremonias, José Antonio Goñi y por los canónigos José Luis López Vallejos y Ramón Sánchez Lumbier. Saludó el prelado uno por uno a todos los concejales. Dio la mano a cada uno, un gesto robado en la pandemia, que parece regresar tímidamente a la actividad cotidiana.
Tras la ofrenda floral que presidió el alcalde, ofició el obispo un responso y se despidió de la corporación para regresar a la sacristía. Sobró aforo en la catedral, acudieron algunos pamploneses y peregrinos ávidos de historia, entre ellos un coreano y otro procedente de Santiago de California.
La Capilla de Música de la catedral, dirigida por Aurelio Sagaseta, con Julián Ayesa al órgano, interpretó ‘Reina de Pamplona’, obra de autor anónimo, descubierta y recuperada en el archivo de la Capilla, y estrenada con arreglo para coro del maestro Sagaseta, con motivo del 75 aniversario de la coronación canónica de Santa María la Real. En la entrada cantaron ‘Dum Pater familias’, anónimo del siglo XII y al final, ‘Seigneurs, sachiez, Teobaldo I li roi de Navarre’, del siglo XIII.

“La Plaza del Castillo está en el podio del cariño”

José Vicent Egea se confesaba este miércoles con el corazón partido. Director de la Pamplonesa desde 1996, él mismo se sorprendió cuando supo que la banda municipal ha tocado en más de 130 escenarios diferentes en Pamplona. Y defiende la apuesta por llegar a todos los barrios, a cualquier rincón. Pero en el ranking emocional hay lugares de peso. Y la Plaza del Castillo “estaría en el podio en el del cariño”. “Pero acústicamente creo que el mejor sitio es la plaza de San José; por la mañana hay sombra y se escucha muy bien y por la tarde, igual”, apuntaba el maestro, unas horas antes del reencuentro con el corazón de la ciudad, dos años después un 8 de septiembre. “Es como estar en el comedor de los pamploneses”, subrayaba en la antesala de un anochecer de marchas y pasodobles de autores bien conocidos en la ciudad, de Turrillas a Cervantes. Agradecía Egea “la expectación de la gente por el concierto y el poder acercarse, aunque de manera controlada, hacia la ansiada normalidad”. “Al menos intentamos que se parezca a la normalidad”, explicaba que, de momento, “tanto los ensayos como los conciertos en el teatro Gayarre son algo complejos porque el espacio es limitado para acoger a todos los integrantes de la banda y en ocasiones es necesario rotar o seleccionar”. “No es cómodo, pero damos gracias de poder seguir”.
volver arriba

Activar Notificaciones