Pamplona
El precio del papel para reciclar se multiplica por diez en un año
El vaivén de los precios lleva incertidumbre a la gestión de los residuos en la Mancomunidad


Actualizado el 12/08/2021 a las 08:22
El testimonio de Carmen Lainez, directora de Residuos de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona es concluyente: “Llevo 32 años en esto y aún no he conseguido entender las razones de la fluctuación del precio del papel, depende de factores en niveles de macroeconomía que se nos escapan”. En este contexto, lo único constatable es el precio que en España fija Aspapel, la asociación que agrupa a fabricantes de papel, donde están las grandes empresas. Con él se orienta y trabaja la Mancomunidad para gestionar las toneladas que cada año se depositan en los 4.000 contenedores de franja azul. En julio de 2020 el precio se situaba en 11 euros/tonelada y a final de junio de este año alcanzaba los 120 euros tonelada.
Los ingresos también se han incrementado y eso es positivo porque todo lo recaudado se invierte en la gestión. Si bien Carmen Lainez repara en que el objetivo de la entidad no es mercantil, sí pretenden al menos cubrir los gastos que depara el servicio. Además, recuerda que todo repercute en las tasas, lo positivo y lo negativo.
Hace apenas cinco años la Mancomunidad recaudó dos millones de euros en un solo año con la venta de papel. Pero la montaña rusa bajó a velocidad de vértigo y dejó en poco tiempo los precios en el suelo. Incluso en cifras negativas, de manera que la entidad tuvo que pagar por deshacerse del papel residuo de los contenedores y, además, depositarlo en los almacenes de las empresas recuperadoras. Lainez incide en que el precio actual es correcto para poder afrontar el servicio. “Es una tendencia de precio medio sostenido, pero no sé si esta tendencia es real, en un mes sube dos euros y tal vez al siguiente baja 50. Ojo, porque igual a final de año tenemos esta conversación en otro sentido”, advierte.
La cara menos amable de los tiempos en que la montaña rusa está en lo alto son los robos, las sustracciones de papel y cartón de los contenedores que traen de cabeza a la Mancomunidad. “Nos roban a todos”, subraya Carmen Lainez.
CHINA Y LA PANDEMIA
Aunque complicado, algunas pinceladas pueden ayudar a poner en contexto la situación. Justo antes de la pandemia China cerró sus fronteras al papel residuo procedente de otros países. Carmen Lainez apunta que “los papeleros siempre hablan de China”. El caso es que entonces el precio se hundió y con él los ingresos desaparecieron y el coste del servicio se incrementó.
Con los confinamientos de la covid se disparó la venta online y, con ella, la demanda de papel y cartón para el comercio de paquetería. También en China, principal punto de origen de estas ventas. Distintas fuentes apuntan que esta puede ser una de las razones de la tendencia actual, iniciada en medio de la pandemia.
El Consejo de SCPSA, sociedad pública de la Mancomunidad, adjudicó en mayo a la empresa Saica Natur Norte SL la prórroga del contrato para la recepción de papel y cartón procedente de la recogida separada destinada a reciclaje. A finales de octubre de 2020 arrancó el primero de los dos años posibles de contrato y la prórroga tenía que formalizarse cinco meses antes del inicio del segundo.
La Mancomunidad vacía los contenedores y lleva el contenido a los almacenes de Saica Natur, bien propios o bien los que esta sociedad contrata, tanto para la recogida diurna, como para la nocturna. La Mancomunidad valora en el pliego que las instalaciones estén cerca para reducir kilómetros en el transporte.
En estos almacenes intermedios el género se selecciona, se separan los materiales impropios (residuos mal depositados) y se lleva a las grandes papeleras para volver a utilizarlo.