Pamplona
La tómbola de Cáritas habilita un circuito solo para recoger premios
Los primeros días dejan un balance positivo, “la gente se ha habituado a obedecer, esperar y guardar colas”


Actualizado el 04/06/2021 a las 06:00
“Esto es un aprendizaje diario”, resume Ana Urmeneta, responsable de la tómbola de Cáritas en Pamplona, la aventura de atender el espacio benéfico en tiempo de pandemia. Si al principio plantearon un único circuito unidireccional, ahora lo han desdoblado en dos, “porque hay personas que solo vienen a recoger premios”.
Ana Urmeneta subraya, a pesar de que en alguna medida todo es provisional y tienen que acomodarse día a día a posibles cambios, que la experiencia, al menos en los primeros días desde la apertura el sábado, es muy positiva, “porque la gente está acostumbrada a obedecer, a guardar cola, a esperar turnos... Esto hace dos años sería impensable”, apunta. “Todo va con bastante más orden de lo que imaginábamos, las personas son muy respetuosas y el público está encantado con el regreso de la tómbola, eso sí lo palpamos”, subraya Urmeneta, asimismo, la alegría de los voluntarios por volver a la tarea.
Las sensaciones son buenas y los premios, más numerosos, aunque solo un tercio de los 520.000 directos se recoge en la instalación del paseo de Sarasate. “Creemos que la gente está contenta, aunque una vez vendido tardamos en detectar el recorrido de ese premio, nos hará falta un tiempo para ver si se utilizan los descuentos...”, se refiere Urmeneta a los 341.000 premios con otros tantos vales de cinco euros para gastar en 535 comercios de Pamplona y la Comarca. Es la ayuda altruista de la tómbola al pequeño comercio que tan mal lo pasa en este tiempo.
En cuanto los regalos que se recogen en la tómbola, son únicamente los que están expuestos, “170.000 objetos”. Este año no han comprado material y han utilizado el que estaba almacenado, de manera que el dinero para regalos, “en mayor cantidad que en anteriores ediciones, se ha destinado a los vales en comercios”.
El sistema aporta agilidad en la tómbola. El espacio está acotado por unas vallas metálicas. La entrada general se sitúa en la parte más cercana a la estatua de los Fueros. Una persona atiende la entrada, ofrece el gel hidroalcohólico para las manos y, mediante una aplicación de teléfono móvil, controla el aforo. Otra persona utiliza la misma aplicación a la salida. Una vez dentro unas vallas azules del ayuntamiento dibujan un pasillo hasta el mostrador. Es un camino unidireccional. Pero se ha habilitado un segundo para quienes únicamente desean recoger premios. De esta forma ganan también en rapidez.
Explica Ana Urmeneta que en dos ocasiones puntuales han rozado el máximo de personas permitido: 100. En ambos casos se avisó por megafonía para que quienes se encontraban dentro del recinto, por ejemplo abriendo boletos, lo desalojaran. “Y en nada ya había veinte personas menos y la cola pudo echar a andar de nuevo”, recuerda y menciona “los reencuentros, que han sido frecuentes estos días”.
En principio se permite el acceso de una sola persona al mostrador. “Pero, como en todo, aplicamos el sentido común. Si es a una hora en que no hay gente, por la mañana pronto, por ejemplo, pasan más o si viene alguien con niños, a los niños no se les deja solos”, subraya Urmeneta. “Vamos ordenadamente encajando piezas, pero desde fuera nos parecía que iba a ser más difícil”, sostiene.
“Todavía tardaremos en tener una valoración de los comercios, pero esperamos que los premios gusten”, menciona que en total hay 520.000 directos, unos 40.000 más que antes y de mayor valor.
“POR UN MAÑANA” CON LA MIRADA DE 4 FOTÓGRAFOS
Cáritas enfatiza este año su mensaje con la leyenda ‘Por un Mañana’, que extiende tanto en las redes sociales, como en la propia tómbola del paseo de Sarasate. La frase se apoya en distintas imágenes de cuatro fotógrafos: Javier Sesma, José Antonio Goñi, Iván Benítez y Mikel Legaristi. Los tres primeros cuentan con una trayectoria profesional ligada a Diario de Navarra. Javier Sesma está ya jubilado.
Desde Cáritas explican que “los diferentes originales plasman situaciones que pueden parecer ordinarias, pero que se tornan excepcionales para muchas de las personas que atiende Cáritas: tener un hogar, un trabajo, poder disfrutar de un momento de ocio, o sentir seguridad en uno mismo”.
Todas estas ideas, sostienen, se reflejan por medio de distintas fotografías de los profesionales mencionados, “imágenes de personas reales que han pasado o están siendo atendidas actualmente por Cáritas”. Lo hacen, añaden, “en un intento de humanizar y acercar esas realidades a la sociedad”. Las imágenes se acompañan de frases de los mismos protagonistas, en algunos de los casos.
