Fauna urbana
Polluelos a salvo del derribo


Actualizado el 05/07/2020 a las 06:00
No hay mal que por bien no venga. Es una de esas frases que se repite hasta la saciedad y que, de alguna manera, trae consigo un ápice de esperanza ante una situación quizá no tan positiva. Es precisamente lo que ha sucedido cuando operarios municipales se encargaban de llevar a cabo el derribo de un inmueble en el barrio de Buztintxuri, en Pamplona.
Fue durante esas labores preparatorias cuando el servicio de Agenda 21 y Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Pamplona se dieron cuenta del cariz del asunto. Ni cortos ni perezosos, entre ambas áreas se gestionó un protocolo para salvar a una comunidad de aves protegidas que anidaban en un inmueble situado en la esquina entre la avenida de Guipúzcoa y la calle Ferrocarril. Se trata de 9 nidos, 16 huevos y 3 polluelos de avión común, que ya se han entregado al grupo de voluntariado del Centro de Recuperación de Fauna de Ilundáin, que los alimentará hasta que puedan volar por sí mismos.
Esta especie fabrica sus nidos con barro y saliva que adosa a los aleros de los edificios, por lo que es difícil despegarlos completamente. Aun así, los miembros del Grupo de Intervención de altura, con la ayuda de espátulas, consiguieron despegarlos cuidadosamente. Tras los trabajos de recuperación, los huevos fueron depositados en una incubadora. Debido a los cuidados que requieren, se decidió que voluntarios del centro cuidasen de los polluelos en sus casas hasta que se pueda proceder a su suelta, donde les alimentarán ayudados por unas pinzas con pequeños grillos y gusanos. Una característica de estas aves es que son filopátricas, ya que tienen tendencia a volver a su lugar de origen.
SANCIÓN EVIDENTE
Sea como sea, la destrucción de este tipo de nidos no está permitida, ya que según lo recogido en la Ley 42/2007, de Patrimonio Natural y Biodiversidad, está prohibido destruir, dañar, recolectar y retener nidos, capturar en vivo y comerciar y traficar con animales vivos o muertos. En este sentido, recientemente ha habido una sentencia judicial por la que se ha impuesto una multa de 200.000 euros a una persona por destruir 50 nidos de golondrinas.