Comercios singulares
Saga familiar de la joyería artesanal
En el taller de la joyería Huarte, el crisol resplandece con el oro fundido a 1.064 grados. Las manos delicadas de Berta y José Ángel van trabajando el metal hasta conseguir unos pendientes o una sortija al gusto del cliente. Ambos han heredado la pasión por la joyería de Jesús, fundador de la tienda, que se jubiló hace más de una década


Actualizado el 20/01/2020 a las 20:20
Berta y Víctor siguen los pasos de su padre, Jesús Huarte, al frente de la joyería que abrió sus puertas en 1976 en la calle Monasterio de Urdax. Por aquellas fechas el barrio de San Juan estaba a medio construir. A Jesús, sus amigos le tacharon de...