Ezpelur gaiteroak: Gaiteros ayer, hoy y siempre
Tomás Díaz Peñalba es presidente y fundador de Gaiteros Ezpelur Barañáin, que estos días han terminado un disco “diferente”, como el grupo que nació hace 28 años, cuenta con quince músicos y varios añadidos en forma de fanfarre, escuela de gaiteros y tambor y de gigantes


Actualizado el 28/12/2019 a las 16:53
“Atzo, gaur eta beti” es el título del disco que gaiteros Ezpelur gaiteroak, de Barañáin, presentan estos días. Traducido del euskera como “ayer, hoy y siempre”, se refiere al instrumento, antiguo, que emplean hoy y que seguirá mañana. Pero también a los músicos que hay detrás, que acumulan décadas tocando bajo ese nombre, primero en Pamplona, y que han creado cantera que hace que sigan en la brecha y tengan futuro. Así lo cuenta Tomás Díaz, “Txino”, presidente del grupo que ha creado escuela en Barañáin, de gaitas y tambores y también de gigantes y cabezudos.
El trabajo conjuga sonidos de gaitas, dulzainas y atabales (tambores), pero también un quinteto de metales, cuerdas (bajo eléctrico, guitarra, chelo, violín), acordeón y txistu. Y entre todos interpretan desde una jota, a una mazurka, valses, pasodobles, pasacalles. Son temas nuevos y otros más populares. Hay música alemana y argentina. “Algo diferente, como lo que somos”, contaban en su página de Facebook la semana pasada, cuando ya desvelaron el secreto del disco que les ha llevado meses preparar. Desde entonces han recibido felicitaciones por la “sorpresa” que ha supuesto a otros músicos.
Cuenta Edurne Jauregui, de 37 años, gerente de Cocenfe, gaitera segunda y en el grupo desde 1992, que el disco ha sido como “un hijo”. Sacarlo a la luz ha supuesto horas de trabajo, colaboraciones fundamentales como la de Iván Carmona, encargado de los arreglos y de varias de las once piezas que lo componen, y la satisfacción del resultado.
¿Y por qué lo hicieron? “Porque supone tanto esfuerzo y trabajo el grupo que nos apetecía trasladar lo que hacemos y hacer disfrutar y sorprender”, cuenta Txemari Albeniz Larrauri, tambor, que llegó al grupo en 2014 y que a sus 35 años combina la música y su trabajo como técnico comercial en Viscofán.
El disco ha llegado a tiempo para las navidades y ya está disponible en algunas tiendas especializadas o a través de su página de Facebook (Ezpelur Gaiteroak). Pero todavía queda pendiente una presentación para una obra que llega diez años después del último.
Pero su actividad no para. “Nos lleva todo el año el grupo”, reconoce Tomás Díaz Peñalba. Porque a las actuaciones como gaiteros se suman las de la fanfarre que crearon y que interpreta villancicos (en Barañáin ayer y en Pamplona el domingo). Crearon una escuela de gaiteros y, más tarde, de gigantes y cabezudos. “Al final a los gigantes les siguen los gaiteros y fue por interés mutuo. Por crear cantera”, como la que refleja Alberto Vital Pagola, de 19 años, estudiante de Ingeniería Industrial y que entró en el grupo con 5 años y ahora imparte clases y dirige ensayos. Con él también Shanti Díaz, André Garde y Fermín Rodríguez.
De este grupo han salido grupos, como Gaiteros Sustraiak, que ahora ya son independientes y que lo forman jóvenes que se formaron en la escuela. “Siempre se busca la calle y la gaita y el tambor lo requieren y por eso se forman estos grupos o nosotros creamos la escuela de baile y gigantes”, revelan.
Ensayan e imparten las clases en el colegio público Alaitz de Barañáin y tienen los gigantes, que fabricó el artesano y profesor de tambor Aitor Calleja, en el local municipal de la comparsa “grande”. ”La relación es muy buena. Nos ayudamos y nos necesitamos. Es la forma de tener un relevo de calidad, personas que sepan tocar el instrumento y otros que interpreten los vals, jotas y demás con gigantes”. Y han ido llevando su escuela a otros rincones de la geografía navarra y hasta aragonesa.