Semana Santa 2019
20 mujeres escoltarán a la Dolorosa en el centenario del traslado
La procesión fue iniciada por la Hermandad de la Pasión, que reconoce así la labor de las Hermanas de la Soledad


Actualizado el 04/04/2019 a las 06:00
Veinte mujeres, Hermanas de la Soledad, escoltarán este viernes a la Dolorosa en el traslado de la imagen, desde la iglesia de San Lorenzo a la catedral de Pamplona. Es la singularidad que la Hermandad de la Pasión ha querido añadir a la celebración, con motivo de su centenario.
Todas ellas participan en el turno de vela de los viernes, un tiempo de oración y silencio, de 19 a 19.30 horas, que comenzó el año pasado y con el que tienen intención de continuar.
Las camareras de la Virgen vistieron este miércoles por tarde la imagen que ya descansa en el paso, listo para ser portado por la Hermandad de Paz y Caridad. Entretanto, algunas de las mujeres que caminarán junto a la Dolorosa resumían su sentimiento, entre la emoción, la devoción y la tradición. Historias cercanas, como la de Uxue Mayans Urmeneta, aunque el suyo fue un camino a la inversa. Es Hermana de la Soledad, “desde hace no mucho tiempo”. Entró “contagiada” por su hijo.
“Cuando me ofrecieron la posibilidad de acompañar a la Virgen, como católica y como madre..., es impresionante, acompañarle en el dolor por su hijo. Si vives esa realidad, si alguien se siente acompañado en ese momento tan duro de su vida...”, reflexiona y emociona al poco cuando desnuda una historia íntima, la de ese hijo que le contagió y que en junio se ordenará sacerdote.
“Porque el dolor de nuestros hijos es mayor que el propio”, interviene Begoña Urdax Valencia. Lleva 35 años, la mitad de su vida en la Hermandad. Recuerda cuando el manto de la Virgen, confeccionado por las Hermanas Adoratrices en 1958, estuvo expuesto en un comercio del paseo de Sarasate, esquina con García Castañón. Sus ojos verdes rescatan aquella escena que todavía le acompaña, y que a buen seguro le ha aliviado en esos momentos en que la vida le colocó en posiciones complicadas. Cuenta algunos de esos pasajes enrevesados y su testimonio encoge la quietud de la tarde en la sede de la Hermandad.
“La propia imagen inspira devoción”, aporta María Eugenia Galán Lorda. “El artista refleja tan bien el dolor y la aceptación del dolor, la cercanía, la divinidad. Pero hay que ser creyente para sentirlo”, describe ella, Hermana de la Soledad desde “pequeñita”, como su madre y sus hermanas.
“Si no crees, puede que sea solo un trozo de madera, pero la Virgen mueve mucho en Pamplona, cantidad de gente va a verla a su capilla a diario y todos los viernes, en la misa de las 8.30 de la mañana en su altar”, indica Begoña Urdax, madre de dos hijos, abuela de cinco nietos.
Cuando uno de los hijos, hoy de 45 años, contaba 10, llegó un día del colegio y le dijo: “Tienes que pasar por almacenes Aldapa porque me he apuntado a los mozorros”. Era el último día de clase antes de las vacaciones de Semana Santa. La madre le pidió explicaciones: “Se ha apuntado Fermín, y yo también”, resolvió el chaval, el mismo que leía la lección de matemáticas a la Virgen para ver si le ayudaba a aprobarlo, y el mismo que encargaba a su madre “comprar una rosa para la Lola” en la floristería de la calle Mayor cuando él competía en deporte.
La de María Luisa Sala Redín con la Hermandad es también una relación a través de generaciones, arropada con su padre, su tía y su hermana. “Cuando te han llevado de la manita desde pequeña, son fechas para no faltar”, apunta. Ingresó en los 80, perteneció a la Junta de la Hermandad y trató desde allí de activar la labor de las Hermanas de la Soledad. De algún modo, la Junta actual reconoce con el gesto de mañana toda esa labor en la trastienda, de cuidado, de oración. La conocen bien Mª Luisa Gabás Arbués y Esperanza Ochoa de Olza Eguiráun, camareras que vistieron a la Virgen, con la mirada veterana de Mª Paz Rípodas Garayoa.
El traslado. Encabeza el Hermano Guión; cofradías de la ciudad, en orden inverso a su antigüedad; el estandarte de la Hermandad de Paz y Caridad; el paso de la Dolorosa; el clero de San Lorenzo; la bandera y la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Pasión; Ayuntamiento de Pamplona. Cierran la comitiva, la banda La Pamplonesa y el pueblo.