ANÓNIMOS POPULARES
Un hilo de vista y otro de oído para ser feliz
Juan Ignacio Larumbe nació con síndrome Usher. Apenas oía y perdió visión de manera progresiva hasta quedarse con un pequeño resto. Un tesoro. Aprendió a hablar en un colegio especial, desde los 6 años. Es vendedor de la ONCE, sordociego, se desenvuelve solo y espera seguir así “muchos años más”. Repasa sus premios en Pamplona, el último en San Blas.


Actualizado el 03/03/2019 a las 08:23
Juan Ignacio jugaba a pelota en el frontón de Etxauri. Afición y buenas maneras. Había nacido con síndrome Usher, tenía hipoacusia, apenas oía el bote de la pelota, pero se arrimaba holgado al tanto veintidós. Hasta que la pelota comenzó a quedarse...