La oposición no quiere oficinas en las viviendas comunitarias de Sarasate
El PSN pidió paralizar el traslado allí de Atención a la Mujer y aceptó una enmienda de I-E para que vaya a Lavaderos


Actualizado el 18/12/2018 a las 06:00
El PSN sacó adelante este lunes en el Ayuntamiento de Pamplona su propuesta encaminada a que se paralice el proyecto para habilitar las oficinas municipales de Atención a la Mujer en las viviendas comunitarias para mayores que había en el Paseo de Sarasate y que permanecen en desuso. Los socialistas aceptaron una enmienda presentada por Edurne Eguino, I-E, en la que reclamaba que la oficina se traslade desde su ubicación actual en la Carbonilla, hasta Lavaderos, donde están a punto de concluir las obras de adecuación de un local, también para atención a Infancia y Familia. UPN también se sumó a esta propuesta y Aranzadi se abstuvo, de manera que Geroa Bai y Bildu se quedaron solos en su intención y prosperó la petición de la oposición. Falta ahora saber cómo resolverá la situación el equipo de Gobierno, si aceptará la declaración de la mayoría, la llevará a pleno o la rechazará.
Maite Esporrín dijo en la defensa de la declaración que las viviendas comunitarias “están en una situación fantástica”. “Pero no nos parece la más idónea para destinar a oficinas un tercer piso, es más interesante en planta baja o primero. Y tampoco entendemos que no haya información de la concejal Cremaes”, apuntó.
María Caballero exigió también la paralización del proyecto: “No somos partidarios de la vivienda comunitaria porque los recursos han cambiado. Ha cumplido su función, y ahora lo mejor sería vender el inmueble y sacar un dinero con el que potenciar servicios para las personas mayores”. Calificó de “argumento peregrino” que el traslado se deba a que los técnicos quieren ir al Paseo de Sarasate porque está mejor situada en el centro”. Subrayó además que “a ningún ciudadano se le deja poner una oficina en un tercero”.
“LA NORMATIVA LO PROHIBE"
Edurne Eguino recordó que ya el año pasado se explicó el proyecto de Lavaderos “que ha ido a un ritmo lento porque la obra se ha hecho en parte con empleo social”. Se refirió también a la normativa urbanística que, aseguró, “prohíbe oficinas en un tercer piso, aunque el equipo de Gobierno retuerce la norma, UPN ya lo hacía”.
Esther Cremaes, Geroa Bai, respondió que “se ha consultado la normativa y no hay problema”. Afirmó que “los espacios son adecuados” y que “Eguino tendría sus planes y en su derecho estaba cuando era responsable del área”. “Pero lo que usted dejó no tiene que ser imperativo para que las cosas en esta ciudad sigan funcionando, filtrar un temario también fue su decisión”, le replicó. Patricia Perales, Bildu, respondió a Eguino que “sabía del descontento de las técnicas por el cambio a Lavaderos”. “Preferían quedarse donde están”, señaló.
Maite Esporrín pidió el informe técnico que avala el cambio de ubicación y la idoneidad de Sarasate para estas oficinas. “Cargase un servicio para montar unas oficinas, no lo entiendo”, aseveró. “¿No están preparando la Casa de las Mujeres? Tal vez sería más lógico habilitar las oficinas allí”, cuestionó Caballero.