DESGUACES
Los desguaces, mucho más que un cementerio de coches
- "Cada coche contiene unas 3.000 piezas", ha explicado Ignacio Manjón, propietario de los desguaces La Cabaña
- En desguaces La Cabaña poseen más de 100.000 piezas inventariadas
Actualizado el 08/08/2011 a las 13:57
Un accidente, una avería o la acumulación de años. Los motivos que llevan a un conductor a dar de baja un vehículo son varios y el desguace es una de las opciones más populares. Muchos ciudadanos recurren a este lugar cuando el coste del arreglo de su automóvil es demasiado elevado y optan por adquirir uno nuevo o, simplemente, deshacerse del mismo.
Sin embargo, los desguaces son algo más que un cementerio para los coches. Miles de personas acuden cada día a estos lugares para comprar piezas de recambio para reparar sus propios vehículos. Desde www.diariodenavarra.es se ha visitado desguaces La Cabaña, situados en la carretera de Loza, para conocer el funcionamiento de este tipo de negocios.
"Las instalaciones constan en primer lugar de unas oficinas y de un espacio de atención al cliente donde se venden las piezas que soliciten", ha explicado Ignacio Manjón, propietario de la empresa.
Junto a las oficinas se encuentran los almacenes en los que se clasifican y guardan las piezas que se obtienen de los vehículos que los propietarios llevan hasta el desguace y que se consideran aprovechables por los trabajadores. El sistema de almacenamiento está parcialmente digitalizado para ahorrar tiempo a la hora de buscar una pieza concreta que el cliente solicite: "Están divididas en sección de piezas grandes (una aleta) y pequeñas (un espejo retrovisor) en un sistema de bandejas controladas por ordenador. Hay que indicar lo que buscas y la bandeja en cuestión baja y se acerca para poder coger la pieza que te han pedido".
Cuando llega un coche al desguace sigue siempre el mismo proceso que consiste en la descontaminación, en la que se le extraen todos los líquidos contaminantes (como el aceite o la gasolina) y piezas como las baterías.
"Todos los materiales extraídos cuando entra un coche se llevan a depuradoras donde se tratan para que no contaminen el medio ambiente. Además, hay inspecciones con mucha frecuencia para controlar el tratamiento de estas sustancias", ha explicado Manjón.
Después, se procede a la extracción de las piezas del coche ya "descontaminado" determinando cuáles serán útiles de cara a la posterior venta: "Nuestros trabajadores son unos expertos y a simple vista saben cuál vale y cuál no. En una ocasión, tuvimos un empleado que podía determinar la marca, el modelo y el año de un coche simplemente tocando un faro sin verlo", ha recordado Manjón.
Cuando las piezas obtenidas ya han sido clasificadas, los coches son almacenados en función de la marca y posteriormente se procede a la compresión que transforma a los vehículos en bloques cuadrados: "Después de pasar por la nave de la prensa, los cubos que resultan de la compresión son recogidos por diferentes empresas como las de chatarra o reciclaje".
