Terrorismo
La importancia de contar que ETA existió
En esto coincidieron los participantes en el Ciclo de Cine para la Tolerancia. “Hay que contar esta parte de la historia de España”, dijeron


Publicado el 19/10/2026 a las 05:00
“Ni en el colegio ni en la universidad nos habían hablado de esta parte de la historia. Es algo que llama la atención siendo de Navarra. La justificación es que había que dejar la historia actual para el final del temario para que diera tiempo a cumplir el programa de la Evau. Pero, aunque no nos hubieran contado qué había pasado, a nosotros, estudiantes de Comunicación, nos interesaba saber y por eso hicimos este Trabajo de Fin de Grado (TFG). Y queríamos hacerlo desde la perspectiva de los nietos, porque es la generación más cercana a la nuestra. Queríamos contar qué significa la ausencia del abuelo”. Así resumía Aitana Quindimil el motivo, mezclado de desconocimiento ante lo que se iban a encontrar, de sorpresa y de interés, que llevó al equipo de la Universidad de Navarra dirigido por Leyre Sanz a construir el documental “Los nietos del silencio”, en el que el silencio se convierte también en la banda sonora de documental que deja tiempo para vacío de sonido para asimilar el dolor visto y escuchado.
Quindimil, guionista de “Los nietos del silencio”, participó en el Ciclo de Cine para la Tolerancia y contra el Terrorismo en la charla celebrada después de las proyecciones. La periodista dijo que son pocos los colegios que hablan del terrorismo . “ Y es algo imprescindible, aunque no haya tiempo en la programación. Hablo también por mí, porque me hubiera gustado saber y lo he echado en falta”, señaló ante un público sobrecogido con lo que acababa de ver y escuchar, aunque supieran de qué le estaban hablando.
El cartel anunciador de la jornada tenía como protagonista un monumento en Chequia a 82 niños asesinados por nazis en 1942. Una imagen que utilizó Eduardo López-Dóriga, presidente de Sociedad Civil Navarra y moderador de la charla, para recordar: “Algo parecido tenemos en España. Son 21 niños los que ETA asesinó y más de 170 los que dejó heridos. ETA ha sido como el nazismo. Sería bueno que los gobernantes hicieran un monumento de este tipo para recordar a las víctimas infantiles”. Ayudaría a no silenciar, algo de lo se ocupa, entre otros, Beatriz Iruretagoyena Toca como dice en el documental: “Mi abuelo no murió. A mi abuelo lo mataron. Es diferente”. Tampoco lo silencia Jesús Ulayar, nieto del alcalde Etxarri: “A mi abuelo no lo han silenciado. Mi padre me contó qué pasó y yo lo contaré a mis hijos”.


El 'síndrome del norte' existe
Escuchar el testimonio, serenamente triste, de Teresa Díaz Bada, estremece. Su padre, Carlos Díaz Arcocha, era de Bilbao, vivía en San Sebastián con su familia, después de haberlo hecho en el Sahara, era teniente coronel del Ejército y el primer jefe de la Ertzaintza. ETA lo mató el 7 de marzo de 1985. “Mi padre había pedido destino en San Sebastián, para horror de mi madre”, relataba el pasado sábado. Ejemplificó el ostracismo al contar que en la capilla ardiente quisieron poner en el féretro la ikurriña y la bandera española. Pero que no le dejaron colocar esta última. “Esto hizo que los vecinos, que eran militares, no fueran al funeral ni a la capilla ardiente, solo Muñoz Grandes. “Yo tenía 24 años. Acababan de matar a mi padre. Pedíamos poner la bandera española y no hubo forma”, dice.
Psicóloga de profesión, defiende Teresa Bada que, tal como se acababa de relatar en los documentales proyectados, el ‘síndrome del norte’ existe. “Porque a las personas que han trabajado en el norte en Seguridad cuando ETA mataba les ha quedado un estrés postraumático. Y habría que reconocerlas como víctimas del terrorismo. No ha querido hacerlo ningún gobierno. Es de justicia. Además, ¿cuántos pueden ser? Muy pocos”. Y relató la historia de una familia que conocía con tres niños. Él era policía nacional y vivía en un ‘barrio bildu’ de San Sebastián, donde todavía se ven los anagramas de ETA. Hacía poco habían matado a un compañero y a su hija. Este padre no lo soportó y un día en la cocina se pegó un tiro delante de su hija de 10 años en la cocina. “Su mujer e hijos quedaron en un desamparo total porque no se les consideró víctimas del terrorismo”, relató al tiempo que los asistentes se removían en sus asientos. Y también por dentro.
XXV edición del Ciclo Cine para la Tolerancia y contra el terrorismo
Ciclo de Cine para la Tolerancia y contra el Terrorismo es una iniciativa de la Asociación por la Tolerancia de Barcelona. Su presidente fue Eduardo López-Dóriga y cuando lo dejó al venir a Pamplona, pasó a presidir la Sociedad Civil Navarra, que también colabora en la puesta en funcionamiento de este ciclo en Pamplona. El ciclo lleva 25 ediciones y 12 en Navarra desde 2015. El coordinador es Gregorio Rello y la iniciativa, que cuenta con el apoyo de la Fundación Víctimas del Terrorismo, repetirá el ciclo el próximo 7 de noviembre en Barcelona y el 21, en Bilbao. En esta última edición se proyectaron el pasado sábado en el salón de actos del colegio Jesuitas tres documentales, los tres de 2026. El primero fue “Fernando Múgica. Recuerdo de un hombre libre”, dirigido por Abel García Rour y Luis Vecino, sobre el abogado y político vasco asesinado en 1996. A continuación se proyectó “Casa y cuartel. ETA contra la Benemérita”. Con guion y dirección de Felipe Hernández Cava, hace un repaso de los atentados contras casas cuarteles y guardias civiles. Y el tercero fue “Los nietos del silencio”, dirigido por Leyre Sanz, con testimonios de tres nietos cuyos abuelos fueron asesinado por ETA.