Desafíos de Navarra
La solución del ‘coliving’ llega al Pirineo navarro: "Ayuda a mantener los servicios"
Ante la falta de vivienda de alquiler, una nueva propuesta brinda a trabajadores que acuden a dar servicio a la zona edificios reformados con habitaciones privadas y espacios comunitarios


Publicado el 18/10/2026 a las 05:00
"Accedí al trabajo como secretaria del Ayuntamiento de Roncal con mucha ilusión. Al principio era reticente a quedarme a dormir aquí, pero claro, mi casa está en Cirauqui y en cada jornada laboral destinaba hora y cuarto de conducción para venir, y otra hora y cuarto para regresar. Así que al quedar libre una habitación en el coliving de Roncal, quise probar, y la experiencia está siendo muy buena”. Anne Cubillas Armendáriz, de 28 años, es fiel ejemplo de esa población flotante que, por cuestiones laborales, acude a dar servicio al valle de Roncal, ya sea en organismos oficiales, en servicios públicos, a nivel deportivo o en hostelería. Y viendo la necesidad existente de dar acogida a todos ellos, dada la escasez de oferta de vivienda, especialmente en alquiler, fue como se fraguó esta iniciativa.
Te puede interesar

El Ayuntamiento de Roncal, que había adquirido el edificio del antiguo Hostal Zaltua, accedió a ayudas del Gobierno de Navarra (Plan del Pirineo) para reconvertirlo en un coliving, un modelo de vivienda compartida que combina espacios privados con áreas comunes diseñadas para la interacción y la colaboración entre sus residentes. En dos fases de obra, ha habilitado 7 habitaciones con baño en dos plantas comunicadas, dotadas a su vez de zonas comunes como cocinas, cuarto de estar, espacio de trabajo o lavandería. Y aspira a completar el proyecto con 2 estudios de mayor tamaño en la planta superior.
Etsegozki (casa compartida, en euskera roncalés) es como se ha bautizado a este espacio. El primero en ponerse en marcha en el Pirineo (2024), y al que se han sumado otros dos en Ochagavía (con 6 habitaciones en total) y uno más en Ezcároz (3 habitaciones). Una red de colivings gestionada desde las entidades locales con colaboración del equipo territorial de Gu Pirinioa.
Te puede interesar

"MANTENER SERVICIOS"
“Hay mucha rotación y generalmente lo tenemos lleno. Aquí la gente busca vivienda antes de aceptar un trabajo”, confirman Patricia Viscarret Goñi y Jesús Cruchaga Mainz, de 53 y 70 años, concejales del Ayuntamiento de Roncal. Y recuerdan que el uso del coliving “va unido a un contrato de trabajo en la zona”. Entre los usuarios, muchos con empleo temporal o estacional, ha habido profesores, trabajadores sociales, monitores de esquí, trabajadores de banca y de hostelería... Y ahora, además de la secretaria municipal, residen allí un empleado de la piscifactoría, una pastora que da apoyo por la presencia del oso y la bibliotecaria local.
“Sin esta posibilidad, hubiera tenido muy difícil aceptar la plaza y venir a trabajar aquí”, considera esta última, Kontxa Antolín Vega, de Lizaso (Ultzama) y de 55 años, personal del Gobierno de Navarra. “Es difícil encontrar alternativas de alojamiento, al principio me buscaron una casa para compartir con una señora de Urzainqui”, repasa.
Te puede interesar

Refieren Kontxa y Anne que “la relación entre usuarios es buena” y agradecen, además de disfrutar de unas instalaciones en perfectas condiciones, el buen servicio de este coliving municipal. “En la tarifa mensual, de 280 euros, está todo incluido, la luz y también la calefacción, y encima hay servicio de limpieza de zonas comunes. El Ayuntamiento está muy encima y hace un gran esfuerzo aquí”, valora la primera. Por su parte, Anne cree que “es una forma de ayudar a mantener los servicios en zona rural, al igual que antes los ayuntamientos tenían la casa del maestro, del médico o del secretario”.
