Lekunberri
Pequeñas manzanas y mucha tradición en el Día de la Sidra Navarra
La Herriko Plaza de Lekunberri ha celebrado este domingo la XXI edición del Día de la Sidra Navarra con una gran respuesta popular, donde los sidreros locales han puesto en valor la producción de cercanía y han valorado los retos de una cosecha marcada por la falta de lluvia y la necesidad de importar
Publicado el 04/10/2026 a las 15:26
Lekunberri ha acogido este domingo una jornada de degustación y cultura manzanera con motivo del Día de la Sidra Navarra (Nafar Sagardo Eguna). Durante la mañana, la localidad ha reunido puestos de artesanía, productos autóctonos, como talos o quesos, y catas donde los asistentes han podido probar la sidra local a cambio de cinco euros por el vaso y cinco tickets. La cita buscaba visibilizar el trabajo de las explotaciones locales e implicar a la ciudadanía en la defensa del sector artesano y del producto de cercanía.
"La sidra es la manzana que se escoge del árbol, se pasa por una máquina para limpiar, se quitan las hojas y va a una 'machaca' que rompe la fruta", ha explicado el copropietario del restaurante y sidrería Toki Alai de Lekunberri, David Urbizu. Tras el troceado inicial, se mete a una prensa neumática que infla un flotador apretando la manzana contra las paredes. Luego, sale el zumo directo a las cubas, donde se deja fermentar hasta que el azúcar del mosto se convierte en alcohol.
El periodo tradicional de recogida de la manzana se ve condicionado por la meteorología. Las altas temperaturas y la ausencia de precipitaciones han reducido el tamaño del fruto y han obligado a adelantar la cosecha. Según Urbizu, "este año ha sido un desastre, muy mala cosecha”. Ha hecho mucho calor, no ha llovido apenas, la manzana no ha crecido, se ha quedado muy pequeña y ha caído antes de tiempo. La escasez de materia prima autóctona ha obligado a productores navarros como Urbizu a importar manzana para poder alcanzar el volumen habitual: "Tenemos un proveedor gallego y, cuando hay malos años, se trae de allí o de Francia, porque esa manzana es del mismo estilo y compatible con la de aquí".
TRADICIÓN Y NEGOCIO LOCAL
A diferencia de regiones exportadoras, en Plazaola la sidrería se mantiene como una actividad familiar y artesanal. "Para nosotros la sidrería es una cosa que nos ha venido de herencia y mantenemos la tradición. Nos esforzamos por hacer el mejor producto posible y no nos preocupa demasiado si vendemos más o menos, pues el negocio fuerte es el restaurante”, ha destacado Urbizu.
En la producción de sidra hay una gran competencia con elaboradores que ofrecen enormes cantidades con precios muy competitivos frente a la producción artesanal. Sin embargo, el consumidor local valora la denominación de origen navarro: "La mayoría son clientes fijos que prueban y repiten. Vendemos mucho en Navarra porque la gente compra producto de casa. Yo, cuando compro y voy a pagar lo mismo, elijo producto local porque creo que es lo mejor para todos", ha explicado el sidrero.
Organizada por el Ayuntamiento de Lekunberri y la Asociación de Productores de Sidra Navarra Dolarea, la festividad ha alcanzado su XXI edición con la participación de las cinco sidrerías navarras de ciclo completo: Martitxonea (Aldatz), Larraldea (Lekaroz), Kindurren borda (Lesaka), Perkatzena (Madotz) y Toki Alai (Lekunberri).
El programa festivo ha incluido la recreación de la kirikoketa a cargo de la asociación Jo ala Jo de Lekaroz, un ritual donde varios participantes machacan la manzana descalzos golpeando rítmicamente manzanas con mazas de madera sobre tablones. La jornada ha consolidado de nuevo a Lekunberri como escaparate del patrimonio gastronómico y festivo de la zona.
