Parlamento
Las cuidadoras principales reclaman reconocimiento económico, laboral y social
Solicitan una prestación vinculada al salario mínimo, protección laboral y de las cotizaciones, programas de respiro y atención psicológica


Publicado el 15/09/2026 a las 16:55
La Plataforma Estatal de Cuidadoras Principales ha reclamado este martes en el Parlamento de Navarra el reconocimiento legal, social y económico de las personas que dedican su vida al cuidado de familiares con grandes necesidades de apoyo, con medidas como una prestación vinculada al salario mínimo, protección laboral y de las cotizaciones, programas de respiro y atención psicológica.
Representantes de la plataforma han comparecido en una sesión de trabajo de la Comisión de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo, para trasladar las dificultades que afrontan las familias cuidadoras.
Irene Cestau ha explicado que el 94 % de las personas integradas en la plataforma son mujeres y ha descrito una dedicación de "24 horas al día, 365 días al año", que a su juicio permanece sin reconocimiento ni protección suficientes y provoca una elevada sobrecarga física, emocional y económica.
La plataforma ha subrayado especialmente la situación de las familias con menores grandes dependientes. Según los datos del Departamento de Derechos Sociales aportados durante la comparecencia, al cierre de 2025 había en Navarra 173 menores de 18 años con dependencia de grado 3. Sus representantes han advertido de la falta de un respaldo económico, psicológico y social "sistémico" para quienes asumen sus cuidados.
"Para cuidar de esos niños hay que cuidar a los cuidadores", ha resumido Cestau, quien ha considerado que la reforma de la Ley de Dependencia supone un avance, pero no refleja suficientemente la realidad específica de los menores con necesidades de apoyo durante toda su vida.
Belén Cacho ha reclamado, por su parte, una atención "especial, individual y continua" para estos menores en los ámbitos sanitario, educativo y asistencial y ha advertido del "abismo asistencial" que, según la plataforma, puede producirse cuando alcanzan la edad adulta. Entre sus propuestas figura mantener en esa etapa equipos especializados similares a la unidad del paciente complejo pediátrico del Hospital Universitario de Navarra.
La plataforma ha pedido asimismo equipos profesionales estables y con formación específica en centros de educación especial y centros de día, además de mejorar el acceso a terapias, fisioterapia y productos ortoprotésicos, que considera esenciales para la calidad de vida de las personas con grandes necesidades de apoyo.
Otra de sus principales demandas es la creación de programas de respiro familiar y de un protocolo público de apoyo y acompañamiento psicológico durante todo el proceso de cuidado, incluidas las situaciones de final de vida y duelo. También ha reclamado protocolos de emergencia que garanticen la atención de la persona dependiente cuando quien ejerce como cuidador principal enferma o sufre cualquier otro contratiempo.
En el terreno económico y laboral, las cuidadoras han pedido protección en el empleo, las cotizaciones y la jubilación, al considerar que la dedicación durante años a estas tareas obliga en muchos casos a abandonar o reducir la actividad profesional. La plataforma propone una prestación que tome como referencia el salario mínimo interprofesional y sea compatible con otros recursos asistenciales.
También ha planteado estudiar una prestación transitoria cuando fallezca la persona cuidada, acompañada de apoyo psicológico, orientación y formación para reincorporarse al mercado laboral, protección de las cotizaciones y fórmulas de jubilación anticipada que tengan en cuenta los años dedicados a los cuidados.
La plataforma ha reclamado además reducir la burocracia mediante una mayor coordinación sociosanitaria y una "historia social única" que permita unificar trámites, y ha pedido cambios en la prestación por cuidado de menores afectados por cáncer u otra enfermedad grave (CUME) para evitar que familias que han tenido que dejar de trabajar antes de obtener un diagnóstico queden fuera de esta ayuda.
Finalmente, ha solicitado el apoyo de la Cámara para que la legislación sobre dependencia reconozca específicamente tanto a los menores con grandes necesidades de apoyo como a sus cuidadoras principales y contemple la realidad de los cuidados de larga duración.
"Pedimos reconocimiento, protección y dignidad", ha concluido Cacho, quien ha instado a los grupos a trabajar conjuntamente para construir un modelo en el que las familias cuidadoras dispongan de protección laboral, económica y social y de acompañamiento durante todas las etapas del cuidado.