Educación

¿Cómo calcula el Gobierno de Navarra la vulnerabilidad socioeducativa de cada centro? 

El índice ACNEAE arroja grandes diferencias tanto por redes educativas como por modelos lingüísticos y ubicaciones geográficas

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Ainhoa Piudo

Publicado el 15/09/2026 a las 05:00

El Gobierno de Navarra elabora todos los años un índice de escolarización que permite medir la concentración de alumnado vulnerable que sostiene cada centro educativo, diferenciado por etapas y modelos lingüísticos. Se conoce como ACNEAE y otorga un coeficiente negativo a aquellos que acogen a un porcentaje superior a la media de alumnado de estas características. Se calcula teniendo en cuenta  los siguientes aspectos: condiciones personales de necesidad específica de apoyo educativo, desfase curricular y medidas educativas adoptadas. Cuanto más se aleja del cero (siempre en negativo), mayor es el peso del alumnado en condiciones más desfavorables. 

Para establecer esta cifra solamente se tiene en consideración al alumnado integrado en aulas ordinarias. Es decir, en el cálculo del índice no se tiene en cuenta al estudiantado escolarizado en agrupamientos específicos (como aula alternativa, aula TGD, aula UCE, aula PMAR, aula de diversificación curricular, Programa de Currículo Adaptado, etc.).

Educación lo empezó a utilizar gracias a un cambio normativo introducido en 2021, con el objetivo de "velar por la distribución equilibrada del alumnado con necesidad específica de apoyo educativo".  Así, este indicador le permite "conocer de primera mano cómo evoluciona la escolarización en cada uno de los colegios con respecto a la media del sistema educativo navarro y también a los centros de su correspondiente área de influencia". No es un mero dato, sino que tiene repercusiones directas en el aula. Quizá la más importante es que permite reducir la ratio a aquellos centros con índice negativo. Por ejemplo, en el segundo ciclo de Infantil (3-6 años), el número máximo de escolares por aulas se rebaja hasta los 20 alumnos, en vez de los 25 que se contemplaban con carácter general hasta el curso 2025/2026, 23 desde entonces en cumplimiento del Pacto Educativo alcanzado por el Departamento y los sindicatos ANPE, AFAPNA y UGT. 

LAS BRECHAS EN LA PÚBLICA

El último índice publicado acerca de los centros que imparten Infantil y Primaria confirma que la meta de alcanzar una distribución equilibrada está lejos de conseguirse. Hay tres variables- tipo de red, tipo de modelo lingüístico y localización geográfica del centro- que se entrelazan para arrojar una radiografía que confirma  que la escuela pública sostiene a la mayor parte de este alumnado. Sin embargo, también dentro de esta red existen importantes brechas. 

La primera gran conclusión que arrojan las cifras es que hay un 40% de centros (se considera cada modelo en un mismo centro como dos índices independientes) que tienen un coeficiente negativo. La segunda, que el alumnado vulnerable se concentra muy mayoritariamente en la escuela pública de los modelos G (castellano) y A (castellano con euskera como asignatura), con especial presencia en el ámbito rural, mientras que los modelos públicos de euskera (DB) obtienen índices similares a muchos centros concertados. Sucede incluso en un mismo pueblo o barrio, como ocurre en los centros públicos de Mendillorri, Huarte, Noáin, Irurtzun, Larraga o Sesma, donde el idioma en el que se estudia habla de realidades socioeducativas muy dispares

De los 243 centros, 97 arrojan un índice negativo y 146, positivo. Entre los negativos, 11 son concertados y 86, públicos. De los 146 positivos, 40 son concertados y 106 son públicos. De esos 106 positivos, 73 corresponden al modelo de euskera. 

Cabe destacar que los valores negativos en modelos de euskera se localizan en pueblos de la zona vascófona, como Bera o Alsasua. 

Los concertados con índices negativos están condicionados por su ubicación geográfica. Como ocurre con Santa Catalina Labouré o el Santísimo Sacramento, en el barrio de la Milagrosa y Abejeras, respectivamente; o Amor de Dios, Notre Dame y Regina Pacis, los tres en Burlada. También la Presentación de Villava, Santa Rafaela María (antes Esclavas del Sagrado Corazón), en la Txantrea; la Compasión, en la Rochapea, y Santa Luisa Marillac, en Barañáin. 

Entre los concertados con menos concentración de alumnado en situación de vulnerabilidad figuran algunas ikastolas, como Jaso o Paz de Ziganda, y colegios como El Liceo Monjardín, San Cernin o Miravalles, Mater DEI de Ayegui, Maristas o El Redín, entre otros. 

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