Sucesos
La pista de Xur, el perro perdido de la víctima hallada en Yesa que llevó hasta el detenido
Un aviso ciudadano por un can perdido y el olfato de dos jóvenes policías recién salidos de la academia fueron claves para reconstruir lo ocurrido


Publicado el 11/09/2026 a las 05:00
El alcalde de Beriáin aprovechó este jueves una de sus intervenciones en el pleno local para felicitar a dos jóvenes agentes de la plantilla, que comenzaron a ejercer este julio en el municipio. Reconoció su “profesionalidad” y les dio la enhorabuena. Esta es su historia.
Sobre las 20 horas del viernes 7 de agosto, alguien contactó con la Policía Municipal de Beriáin informando de la presencia de un perro suelto en las inmediaciones de la balsa de la Morea. Un animal, un perro pastor alsaciano, llevaba horas dando vueltas.
Los dos agentes se acercaron hasta allí y comprobaron que Xur, como responde el perro, tenía microchip. Su lectura arrojó un nombre, un teléfono y una dirección. El teléfono estaba apagado. Tras varias gestiones, dieron con otro teléfono asociado a esa misma vivienda. Esta vez, al otro lado de la línea sí hubo respuesta.
“El perro no es mío, es de un familiar con el que apenas tengo contacto. La última vez que nos vimos nos encontramos en la calle, pero la verdad es que me resulta muy raro que no coja el teléfono y todavía más que haya perdido al perro. No sé, me suena que últimamente vivía en Pamplona, pero estaba todo el día con broncas con su casero”.
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El nombre del dueño de Xur aparecía vinculado a intervenciones policiales por conflictos de convivencia en las que, entre otras, ha mediado la Policía Municipal de Pamplona. Su última dirección conocida lleva a la avenida de Zaragoza.
Los dos policías de Beriáin acudieron allí. Precavidos, preguntaron primero a otro vecino del inmueble, que reconoció a Xur pero admite que lleva varios días sin ver a su dueño. También cuenta que el domicilio es fuente habitual de broncas.
Los dos agentes finalmente llamaron a la puerta, que abrió el dueño de la vivienda. A la postre, el detenido. Les reconoció que no se llevaban bien y que hace días que no lo ha visto, que el perro igual se la ha perdido o escapado del balcón. Le notaron nervioso, con explicación incoherentes.
Los policías le preguntaron si podían entrar y mirar en su habitación, que la idea era cerciorarse de que no le había pasado nada. Mientras el dueño del domicilio busca unas llaves, que no encontrará, los dos jóvenes observaron ropa mojada, un neopreno, zapatos con mucho barro...
Como muchas personas en esos días, habían visto el vídeo del hallazgo de unos restos humanos en Yesa. Algo hizo clic.
“¿Nos puedes enseñar una foto de tu compañero de piso?”, le preguntaron, mientras le piden los datos y le indican que tendrá que acudir a la comisaría para recoger el perro. La imagen confirma sus peores sospechas. “Nos fuimos pensando si se nos había notado”.
La pista de Xur y la posterior denuncia por desaparición que interpuso su familiar condujo hasta la vivienda donde los investigadores sospechan que ocurrió el crimen, resultaron determinante y una ayuda póstuma para su dueño. Hace unos días encontró una familia adoptiva.
Prisión para el detenido por el crimen del cuerpo hallado en Yesa
El titular de la Plaza nº 1 del Juzgado de Instancia de Ejea de los Caballeros ha decretado prisión provisional para el vecino de Pamplona detenido este martes como presunto autor de la muerte y desmembramiento de su compañero de piso, un ciudadano francés de 60 años cuyos restos aparecieron descuartizados el 4 de agosto en el entorno del embalse de Yesa.
El arrestado, de nacionalidad española, fue detenido el martes en Pamplona después de más de un mes de investigación conjunta de la Guardia Civil y la Policía Foral. Ambos cuerpos habían centrado sus pesquisas en el entorno más próximo de la víctima y, en particular, en el hombre con el que compartía vivienda en la avenida de Zaragoza de Pamplona.
La investigación sitúa el crimen en el piso en el que convivían ambos. Detenido y víctima compartían vivienda desde hacía aproximadamente un año y mantenían una relación conflictiva, con continuos problemas de convivencia. Los investigadores consideran que el arrestado habría dado muerte al ciudadano francés y posteriormente habría descuartizado el cadáver para tratar de deshacerse de sus restos.
El caso se inició el pasado 4 de agosto, cuando una familia que paseaba por la zona encontró restos humanos en varios puntos de la cola del embalse de Yesa, en el término municipal de Sigüés (Zaragoza), próximo a la muga con Navarra. La Guardia Civil de Zaragoza se hizo cargo inicialmente de las pesquisas. Los restos fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de Aragón para realizar la autopsia y tratar de identificar a la víctima, mientras los agentes rastreaban el embalse y otros vertederos de Huesca en busca de más partes del cuerpo. Ayer se desplegaron en la balsa de la Morea en busca de más pruebas.
El 8 de agosto se realizó una primera entrada y registro en el domicilio y fue detenido el martes. La Guardia Civil y la Policía Foral se llevaron el coche y mantienen precintada la vivienda.