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Una investigadora de la Universidad Pública de Navarra contribuye a definir a nivel mundial cómo debe estudiarse la acumulación de grasa en el páncreas

Idoia Labayen forma parte del grupo de 25 especialistas que han elaborado el Consenso de Melbourne, el primer marco internacional sobre esta alteración

La catedrática e investigadora del Instituto ISFOOD de la UPNA Idoia Labayen Goñi, fotografiada en el campus de Pamplona (sede Arrosadia)
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La catedrática e investigadora del Instituto ISFOOD de la UPNA Idoia Labayen Goñi, fotografiada en el campus de Pamplona (sede Arrosadia)CEDIDA
La catedrática e investigadora del Instituto ISFOOD de la UPNA Idoia Labayen Goñi, fotografiada en el campus de Pamplona (sede Arrosadia)

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Diario de Navarra

Publicado el 11/09/2026 a las 14:35

Idoia Labayen Goñi, catedrática de Fisiología e investigadora del Instituto ISFOOD  de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), ha participado en la elaboración del Consenso de Melbourne, el primer marco conceptual internacional sobre la acumulación de grasa dentro del páncreas.

El trabajo reúne a 25 especialistas de cinco continentes y establece una terminología, unos criterios de evaluación y unas orientaciones comunes para avanzar tanto en la investigación como en la práctica clínica. 

Entre sus principales aportaciones, define esta alteración como “trastorno del páncreas graso”, señala la resonancia magnética como el procedimiento más fiable para cuantificar esta grasa en personas vivas y no considera válida la ecografía endoscópica convencional como prueba diagnóstica.

El documento, titulado “Conceptual framework and expert guidance on intrapancreatic fat deposition: the Melbourne consensus (Marco conceptual y orientaciones de especialistas sobre la acumulación de grasa intrapancreática: el Consenso de Melbourne)”, ha sido publicado en la revista científica “Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology”. 

El Consenso de Melbourne busca que los equipos de investigación y el personal sanitario utilicen los mismos conceptos y procedimientos al estudiar la acumulación de grasa en el páncreas.

“El documento aborda un fenómeno cada vez más relevante para la salud pública: la acumulación de grasa intrapancreática -señala la catedrática-. Aunque una cantidad baja de grasa forma parte de la fisiología normal, su presencia excesiva puede constituir una alteración del órgano y relacionarse con enfermedades como la pancreatitis, el cáncer de páncreas o la diabetes tipo 2”.

El consenso propone denominar a esta alteración “trastorno del páncreas graso”. También señala que no debe identificarse de forma automática con la obesidad, ya que el aumento de grasa pancreática puede producirse con independencia del peso corporal o de la acumulación de grasa en el hígado. 

Por este motivo, medidas como el índice de masa corporal o la circunferencia de la cintura no permiten, por sí solas, determinar si una persona presenta este trastorno.Un marco común para la investigación y la atención clínica

El grupo de especialistas ha formulado 58 recomendaciones, que se distribuyen en seis ámbitos: el marco conceptual, las características de la acumulación de grasa, los mecanismos biológicos implicados, los principios para evaluarla, sus posibles riesgos para la salud y las posibilidades de modificar esa acumulación mediante medidas preventivas o terapéuticas.

Entre las principales conclusiones, el documento identifica la resonancia magnética como la técnica más sólida para medir la proporción de grasa existente en el páncreas de una persona viva.

En cambio, desaconseja utilizar la ecografía endoscópica convencional como método diagnóstico, pese a tratarse de una prueba disponible en los servicios de gastroenterología.

El consenso distingue, además, dos tipos de trastorno del páncreas graso. El primero aparece en personas que no presentan un exceso general de grasa corporal, mientras que el segundo se da en quienes sí muestran una adiposidad elevada. 

“Esta diferenciación puede ayudar a comprender mejor sus mecanismos y a diseñar estrategias preventivas más personalizadas”, apunta la investigadora.

PARTICIPACIÓN DE IDOIA LABAYEN

Idoia Labayen  fue seleccionada como una de las 25 integrantes del grupo de especialistas encargado de elaborar las recomendaciones, en representación del área de Fisiología. 

Su participación ha aportado al trabajo conocimientos relacionados con el funcionamiento del organismo, la composición corporal, la obesidad, el metabolismo y los efectos de la acumulación de grasa en distintos órganos.

Labayen, además de ser catedrática del Departamento de Ciencias de la Salud de la UPNA y estar adscrita al Instituto ISFOOD, también desarrolla su actividad en el Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra (IdiSNA) y en el Centro de Investigación Biomédica en Red de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBEROBN). Es la coordinadora en la institución académica navarra del grupo de investigación ELIKOS. Nutrición y Actividad Física para la Salud .

“Este consenso permite hablar un lenguaje común sobre la grasa intrapancreática y delimita cuándo deja de ser un hallazgo fisiológico para convertirse en una alteración con posibles implicaciones para la salud -señala la investigadora de la UPNA. Disponer de definiciones y métodos de evaluación compartidos facilitará investigaciones comparables y estrategias preventivas más ajustadas a cada persona”.

UNA BASE PARA FUTUROS ESTUDIOS

La adopción de una terminología y unos criterios comunes permitirá comparar con mayor precisión los resultados obtenidos por distintos equipos de investigación. También facilitará el desarrollo de estudios internacionales sobre la relación entre la grasa intrapancreática y enfermedades como la diabetes, la pancreatitis o el cáncer de páncreas.

“Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology”, la revista donde se ha publicado este consenso, cuenta con un factor de impacto de 57,5 correspondiente a 2025. 

Este indicador significa que los trabajos publicados por la revista durante los dos años anteriores recibieron, en conjunto, una media aproximada de 57,5 citas. 

Se trata de una de las cifras más elevadas del panorama editorial científico internacional: según la clasificación utilizada, la publicación ocupa el puesto 20 entre más de 22.600 revistas científicas internacionales y encabeza con amplia diferencia su especialidad, la gastroenterología y la hepatología. Como referencia dentro del mismo ámbito, “United European Gastroenterology Journal” registra un factor de impacto de 6,4.

En el grupo de especialistas que ha elaborado el Consenso de Melbourne, también ha participado Cristina Cadenas Sánchez, actual profesora de la Universidad de Granada y que fue investigadora Juan de la Cierva en la UPNA.

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