Casos de corrupción
Aldesa, la constructora que ha dejado la variante de Sabiñánigo sin terminar
Después de 5 años de obras y con el 95% ejecutado, Aldesa abandonó en diciembre los trabajos por discrepancias con el Estado por un modificado


Publicado el 24/07/2026 a las 05:00
La unión temporal de empresas (UTE) formada por Aldesa y Rover se adjudicó en 2019 el tramo de la A-23 Sabiñánigo Este-Oste por 71 millones. La denominada variante de Sabiñánigo es un importante nudo dentro del eje subpirenaico Pamplona-Jaca-Huesca-Lleida. Son 8 kilómetros que incluyen enlaces de la N-260 hacia el Valle de Tena y hacia Fiscal, Ordesa y Ainsa. Los usuarios llevan cinco años sufriendo atascos, desvíos y cortes provisionales. Desde diciembre, esos desvíos provisionales se han convertido en permanentes al paralizarse las obras. Varios ayuntamientos y agentes económicos de la comarca han convocado en los últimos meses protestas y movilizaciones para exigir al ministerio una solución. Aldesa es una constructora que aparece ligada tanto al caso de José Luis Rodríguez Zapatero como a la presunta trama de la SEPI de Antxon Alonso, Leire Díez y Vicente Fernández Guerrero.
La UTE Aldesa Rover se adjudicó la obra al ofrecer una rebaja del 24% sobre el precio de licitación. Sin embargo, a los pocos meses de iniciar las obras se tramitó un modificado con sobrecostes de 10,3 millones y una ampliación de plazo de 15 meses hasta los 52 meses. Las obras tendrían que haber terminado a mediados de 2023. En marzo de 2025 se aprobó otro modificado de 8,9 millones y una ampliación de plazo. El coste total se disparó hasta los 108 millones (IVA incluido), un 51% por encima del precio de licitación. Actualmente se tramitaba un tercer modificado, donde las discrepancias en los precios llevaron a la contratista para paralizar las obras. Actualmente sólo queda terminar el asfaltado, la señalización y medidas correctoras medioambientales.
Te puede interesar

Ante la falta de acuerdo para reanudar las obras, el Ministerio de Transportes ha anunciado que rescindirá el contrato y sacará a licitación los trabajos pendientes. Eso supondría retrasar la inauguración a 2028 como pronto. Para acortar plazos, el Gobierno de Aragón ha propuesto que se encargue a una empresa pública la finalización de los trabajos. Aldesa, aunque ha participado en numerosas licitaciones en Navarra, no tiene actualmente ninguna obra en marcha.