Derechos sociales
José Emilio Olivera, solicitante de discapacidad: "En 2 años, tendré que desplazarme en una scooter"
Fue el jefe de pediatría del entonces hospital Virgen del Camino, tiene una enfermedad coronaria que afecta a sus arterias y que limita su movilidad


Actualizado el 15/03/2026 a las 09:04
José Emilio Olivera Olvedo (Pamplona, 83 años) es médico jubilado. Fue el jefe de Pediatría de Virgen del Camino durante sus tres últimos lustros actividad profesional. Presidió además entre 1990 y 1994 la Sociedad de Pediatría Vasco-Navarra y en su currículo figura el hecho de implantar medidas para reducir drásticamente los decesos infantiles por muerte súbita. Lo cuenta con orgullo, con un cuaderno en el que ha anotado la reducción de bajas por año. La solución era sencilla y ya se ponía en práctica en otros países europeos: hacer que los niños duerman boca arriba y no de lado o boca abajo.
Olivera escribió hace un par de semanas una carta a este periódico en la que narraba su caso. En 2021, el Gobierno de Navarra le reconoció una discapacidad del 51%. “Mi problema es que tengo una enfermedad vascular que hace que mis arterias tengan un calibre menor. Es una arteriosclerosis generalizada que hace que en el momento en que me pongo en marcha y exijo a mis piernas un aporte mayor de oxígeno, ese aporte de oxígeno no llega porque estoy exigiendo que los músculos trabajen”, describe.
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Olivera volvió a solicitar una nueva revisión de su grado de discapacidad el 23 de enero de 2025 con el objetivo de lograr una tarjeta de estacionamiento. Sigue a la espera de una notificación o resolución por parte del departamento de Derechos Sociales. “Mi problema es a nivel de toda la arteria. Tengo dos operaciones, una en cada pierna, para mejorar el problema. La mejoría dura meses, pero estoy abocado en un plazo de como mucho unos dos años a comprarme ya una moto que tengo fichada para poder desplazarme”, reconoce. Además, le practicaron un tres stent en el corazón para mantener las arterias abiertas tras una angina de pecho inestable.
La situación de este pediatra jubilado es compleja. Su mujer padece de Alzheimer y sus cuatro hijas viven fuera de Pamplona. Cuentan con una persona interina que hace las labores del hogar tres días a la semana. “Luego, dos días por semana, viene una chica que es una amiga de una de mis hijas. Tiene tiempo libre, así que viene hora y media, los martes y los jueves, para cuidar de mi mujer y que yo tenga la posibilidad de moverme. Mis hijas vienen cuando pueden, pero una de ellas vive en Arabia Saudí”, continúa.
José Emilio Olivera, un médico vocacional puro sin ‘antecedentes’ familiares, sabe que, pese a la enfermedad que padece, es un afortunado. “Sé que hay mucha gente esperando con un pronóstico mucho peor que el mío. Después de todo, mi problema es de movilidad”, asegura.
Sobre la situación de la Sanidad en Navarra, Olivera asegura rotundo que todos los médicos debería trabajar en dos turnos de mañana y tarde. Y pide que se defienda la sanidad pública, pero apoyándose en la privada.