Suceso
Policía foral que salvó la vida a la mujer herida en el crimen de Sarriguren: "Le coloqué el torniquete en la pierna y se frenó la hemorragia"
Este policía de 32 años y con formación sanitaria ha sido reconocido por mandos, compañeros y sanitarios. Su actuación en el escenario del crimen de Sarriguren con la madre del agresor, de 59 años, evitó una segunda víctima mortal


Actualizado el 03/03/2026 a las 09:14
El viernes 20 de febrero este joven agente de 32 años (en abril cumplirá 8 en la Policía Foral) se encontraba en el barrio de la Txantrea, prestando servicio en la División de Prevención y Atención Ciudadana a la que pertenece. Hasta ese día, nunca había tenido que utilizar los dos torniquetes que lleva siempre consigo como material de faena, como otro elemento más en el cinturón de su uniforme policial. Desconocía que, en menos de media hora, iba a colocar ambos e incluso pedir un tercero, que le facilitó un compañero. Fue una intervención urgente y exitosa, al menos con una de las dos víctimas, una mujer de 59 años, herida muy grave acuchillada por su propio hijo. En el suceso, este hombre mató a cuchilladas a su pareja en una vivienda de Sarriguren. Por la fallecida, de 28 años, no se pudo hacer nada. El agresor fue detenido y se encuentra en prisión provisional. La acción de este agente resultó determinante para que la herida de 59 años no falleciera también aquella tarde como consecuencia de las graves heridas sufridas. Así se lo han reconocido sanitarios, jefes y compañeros.
¿Cómo supo de lo ocurrido en Sarriguren?
Recibimos un primer aviso por radio del CMC (Centro de Mando y Coordinación, centralita policial que gestiona los avisos y requerimientos de ciudadanos o entre patrullas). Es una persona que llama desde Sarriguren. Al principio la información es caótica, imprecisa... Se habla de personas acuchilladas. Como en mi caso me he ido formando por mi cuenta en aspectos sanitarios y llevo siempre los torniquetes conmigo, me ofrecí para acudir. A los jefes le pareció bien y, junto a varias patrullas más, fuimos rápidamente para allá.
¿Cómo fue su llegada al escenario?
Ya había llegado alguna patrulla un poco antes que nosotros y se dispuso un cerco de seguridad alrededor de Sarriguren, una actuación por la que los policías controlan las entradas y salidas de la localidad para controlar una posible huida del agresor. Llegamos a la vivienda donde se habían producido los hechos y comenzamos a repartirnos funciones. Los sanitarios estaban en camino pero hasta su llegada, 3 o 4 minutos, me puse a atender a las víctimas. La herida se encontraba semi-inconsciente, apenas podía hablar. En estos casos, con las tijeras sanitarias, se corta la ropa de la persona en busca de las heridas sangrantes más graves, con idea de detener la hemorragia lo antes posible. Vi que la más importante estaba en la pierna izquierda y, para frenar la pérdida de sangre, coloqué el torniquete en la parte más alta del muslo, cerca de la ingle. Lo tensioné con fuerza y coloqué el velcro de seguridad. Se debe apuntar la hora a la que se ha realizado la maniobra, para conocimiento de los sanitarios. Lo hice en su abdomen.
¿Y cuál fue?
Las 19.49 horas. Fuimos realizando los pasos con máxima tensión, procurando ser lo más preciso posible. Justo en ese momento, llegaron los sanitarios que venían en dos ambulancias medicalizadas y ya me puse a prestar labores de apoyo. Les comenté lo que había hecho. Le coloqué el torniquete y la verdad es que se frenó la hemorragia, la mujer comenzó a volver algo en sí, podía hablar. Se quejaba de dolor en la pierna. Estabilizada en la camilla, colaboramos para sacarla al pasillo y poderla evacuar en ambulancia.
¿Supo desde el principio de la gravedad de la situación y de su posterior evolución favorable?
Se veía, por la cantidad de heridas y la sangre, que la situación era muy delicada. Lo de que se le pudo evitar algo peor fue más a posteriori cuando me comentaron sanitarios, conocidos, y se lo trasladaron de Salud a los jefes, que la actuación había sido buena, que los torniquetes estaban bien hechos y que se había evitado una segunda muerte. La vida es el bien más preciado y pensar que esa mujer se va a recuperar, pues es una buena noticia.
¿Se siente orgulloso?
Quiero agradecer a la Policía Foral, a los mandos y compañeros que confiaran en mí y que hayan dado importancia a este tema de la formación en sangrados. Justo el día anterior habíamos tenido un módulo de este tema en la Escuela de Seguridad. Es importante saber que te puede tocar algo así en cualquier momento. Que haya heridas por un arma de fuego no es descartable pero sí más excepcional, pero lo de las armas blancas es mucho más habitual, vemos muchas en la calle. Tener idea para reaccionar y llevar encima el material sanitario, no en el coche, porque como pasó en Sarriguren, frenar un sangrado en el momento y no esperar los dos o tres minutos que te cueste ir a por ello puede ser vital. También saber cómo hacerlo. No hacer bien un torniquete es muy peligroso.
¿Por qué?
Puede poner en riesgo la extremidad de esa persona herida. Hay que formarse para seguir bien los pasos. Para los policías es una cuestión importante. Yo lo tenía muy claro, para protección de mí mismo, de compañeros y de cualquiera ciudadano en general que nos toque atender.