Salud
David Ezpeleta, neurólogo: "El abuso de las pantallas afecta a la atención y al lenguaje de los menores"
El neurólogo pamplonés David Ezpeleta Echávarri acaba de ser reelegido vicepresidente de la Sociedad Española de Neurología (SEN). Trabaja entre Madrid y Pamplona


Actualizado el 21/02/2026 a las 23:19
David Ezpeleta siempre está estudiando, leyendo, formándose. Al mes conduce 5.000 kilómetros para asistir a su centro hospitalario en Madrid, congresos y formaciones. Asegura que hace tres décadas, cuando era médico interno residente (MIR) en el Hospital Gregorio Marañón de la capital, resultaba más sencillo ser neurólogo. Hoy, subraya, es más complejo. “La Inteligencia Artificial ya no es una opción sino una obligación. Surgen muchos nuevos fármacos para todas las enfermedades... Y el abuso de las pantallas perjudica la salud física y mental de los menores”. Pero él sigue apostando por la tecnología como aliada y por la medicina humanista “que pone a la persona como fin y no como medio”. David Ezpeleta Echávarri (Pamplona, 8 de julio de 1968) acaba de ser reelegido vicepresidente de la Sociedad Española de Neurología (SEN), cargo que ocupaba desde 2024.
Responsable de las áreas de Neurotecnología e Inteligencia Artificial e Historia y Cultura, dirige desde el pasado octubre el Instituto de Neurociencias Vithas en Madrid y continúa pasando consulta los lunes en el Hospital San Juan de Dios de Pamplona. Como vicepresidente de la SEN, forma parte, además, de la plataforma ‘Control Z’, creada el pasado verano e integrada por sociedades científicas y asociaciones preocupadas por el impacto de la tecnología en niños y adolescentes.
Siempre se ha dicho que el abuso de pantallas perjudica a los menores pero ya existen estudios científicos que lo evidencian. ¿Qué concluyen?
Hay varios estudios y algunos con datos llamativos. En 2000 se hizo un trabajo con niños en edad preescolar. Se comparaba un grupo con alta exposición a las pantallas con otro, con baja exposición. Y en resonancias magnéticas cerebrales se comprobó que existen alteraciones estructurales que afectan a la conectividad neuronal en las áreas del lenguaje, entre otras. Estos menores puntuaban peor en pruebas cognitivas apropiadas a su edad.
¿Y cómo afecta a los adolescentes?
A estas edades, la alta frecuencia de chequear el móvil (para ver si les han puesto ‘likes’, mirar vídeos...) se asocia a cambios sutiles en las áreas cerebrales de los circuitos de recompensa y de control de impulsos. Desde 2012, cuando se generalizaron los teléfonos inteligentes, han subido las curvas de problemas mentales en adolescentes, sobre todo en mujeres (trastornos de la conducta alimentaria, síntomas de ansiedad, depresión, desesperanza...) La problemática es coral y no hay que echar la culpa solo a las pantallas. Pero lo cierto es que, según la fundación ANAR (Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo), el número de llamadas con ideación suicida que han recibido ha crecido un 3.400% entre 2012 y 2022. Han saltado las alarmas y profesionales y familias nos hemos puesto de acuerdo para crear plataformas como ‘Control Z’ (teclas que se utilizan en el ordenador para dar marcha atrás). Además también surgen problemas físicos. Como se acuestan más tarde enganchados a los móviles, al día siguiente están más cansados, más irascibles y controlan peor sus impulsos. Son más sedentarios, hacen menos ejercicio...
Los adolescentes abusan de los vídeos cortos de Tik Tok. ¿Qué consecuencias tienen para el cerebro?
Este tipo de atención tan corta produce alteraciones cognitivas relacionadas con la atención y que afecta al aprendizaje a corto y medio plazo, a la comprensión de mensajes complejos y, en suma, a la bajada del rendimiento escolar. En los últimos informes PISA, España se sitúa por debajo de la media en comprensión lectora, ciencias y matemáticas. Muchos no son capaces de leer una novela pausadamente ni de ver una película de un tirón. Las series para jóvenes han ido acortando la duración de los capítulos.
Pero la buena noticia es que toda esta situación se puede revertir...
En cuanto se deja de abusar de las pantallas. Ya lo decía el griego Hipócrates hace veinticinco siglos. La salud está en comer con moderación, practicar ejercicio con moderación y estar con gente. ¿Qué deberíamos hacer? Regresar a una vida analógica y utilizar la tecnología como un aliado y no como un enemigo. Volver a jugar a fútbol en el patio, practicar otros deportes en equipo, hacer ejercicio aeróbico y de musculación, leer en papel, escribir a mano...
¿Qué ocurre con la Inteligencia Artificial? ¿Cómo se está utilizando en medicina?
La IA se basa en unos cálculos matemáticas, probabilísticos y estadísticos que se nutren de datos, buscan patrones, establecen relaciones entre datos y hacen predicciones. Desde hace un tiempo, los pacientes buscaban información en Google antes de venir a la consulta. Ahora, piden segunda opinión al ChatGPT. Los profesionales debemos estar preparados. Si un médico no sabe hacer bien su trabajo, el ChatGPT no se lo va a resolver y se enfrentará a un vacío clínico. Quien no sabe lo que busca no entiende lo que encuentra. Los sistemas de IA serán de ayuda a los clínicos siempre que se tenga una información completa del paciente y se haya orientado bien el caso desde el comienzo. Cuanto mejor sea el médico, más probable es que la IA le ayude (para reducir el tiempo de diagnóstico, la elección del tratamiento más eficaz...)
¿En qué más puede ayudar la IA en el tratamiento de enfermedades neurológicas?
En el pronóstico de patologías, la monitorización de los pacientes y la personalización de sus tratamientos. Por ejemplo, ya hay pacientes con Parkinson monitorizados (se controla la aparición y disminución de movimientos). Estos dispositivos pueden cuantificar las complicaciones motoras. En salud mental, hay modelos que pueden predecir si el paciente tiene más riesgo de suicidio, de sufrir una crisis psicótica... Pero los médicos siempre serán necesarios. De hecho, más que nunca.
¿Los neurólogos mayores también utilizan la Inteligencia Artificial o son reacios?
No depende de la edad sino del interés de formarse. En la SEN tenemos un grupo de neurólogos jubilados, el ‘Comité de la experiencia’, que utiliza la IA y comenta sus resultados por e-mail. Nos preocupa especialmente el proceso de educación y formación en este campo de niños, adolescentes y, claro está, de los médicos residentes. Hay que utilizar la IA de manera virtuosa y no delegar el pensamiento en ella. Existen estudios que certifican que utilizar la Inteligencia Artificial sin esfuerzo afecta al aprendizaje, al recuerdo, la creatividad...
FÁRMACOS PARA LA DEMENCIA
¿Qué novedades existen ahora en la neurología? ¿Cómo se está avanzando?
Se han aprobado nuevos fármacos contra la demencia. Son unos anticuerpos monoclonales que eliminan parte de la amieloide cerebral (una proteína que está en la base del Alzheimer, la principal causa de demencia). En Estados Unidos ya se lleva un tiempo administrándolos. En España, cuentan con la aprobación de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) pero aún no han llegado a los hospitales. Cuando se normalice, se utilizarán en las fases iniciales de la enfermedad y tenemos la esperanza de que puedan modificar la historia natural de la patología.
¿También existen nuevos fármacos para otras patologías neurológicas?
En la migraña, aparecen fármacos nuevos prácticamente cada año, al igual que en la esclerosis múltiple. También se esperan novedades en trastornos del sueño como la narcolepsia-cataplejía (sueño que sobreviene de manera repentina). Existen fármacos mejor tolerados y una medicina más personalizada. Cuando hice la residencia, hace treinta años, para la esclerosis múltiple solo teníamos corticoides. Ahora, el ‘problema’ es escoger el fármaco más adecuado y eficaz según las características del paciente.
Lo mismo ocurre con los ictus...
Unidades de ictus aparte, existen técnicas terapéuticas que han mejorada mucho el pronóstico de estos pacientes, como la trombectomía en los ictus isquémicos (extracción del coágulo mediante catéter). Esta técnica reduce la mortalidad (incluso en infartos de gran tamaño) y muchos pacientes alcanzan una independencia funcional. No solo se trata de salvar vidas sino de conseguir que los pacientes sean poco o nada dependientes y con una buena calidad de vida. Según la SEN, la trombectomía puede aumentar en más de un 60% la probabilidad de recuperación neurológica.
¿Qué deberíamos hacer para prevenir algunas de estas enfermedades?
Se ha comprobado que los factores de riesgo de la demencia son muy similares a los del ictus, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. Hablamos del alcohol, el tabaco, dietas no mediterráneas, la soledad, alteraciones del sueño como las apneas, la ansiedad, la depresión... Si consiguiéramos tener una asignatura escolar que explicase estos factores y cómo detectarlos, conseguiríamos eliminarlos en dos generaciones. Los ictus y enfermedades cardiovasculares se reducirían un 95%; las demencias, un 50%; y los cánceres, un tercio. En un mundo ideal, claro.
Además de los avances en los tratamientos, otra de las novedades en la neurología actual es la protección de los neuroderechos. ¿A qué se refiere exactamente?
La aparición de máquinas capaces de leer los pensamientos, el desarrollo de interfaces cerebro-computador... ponen de manifiesto que resulta necesario velar por los neuroderechos (el derecho a la privacidad mental, al libre albedrío, al acceso equitativo a la tecnología...) Se ha propuesto que los neuroderechos se recojan como derechos fundamentales en las constituciones de todos los países. Además, yo añadiría uno nuevo: el derecho al desarrollo natural del cerebro de niños y adolescentes ajeno a la injerencia de la tecnología.
"LOS PACIENTES RURALES NO VIENEN CON LOS PRIMEROS SÍNTOMAS"
Usted decidió dejar la vorágine de Madrid para volver a Gallipienzo y ser “más feliz”. Pero desde el pasado 1 de octubre dirige el Instituto de Neurociencias Vithas, en la capital. ¿Por qué ese cambio?
Opté por dejar una vida relativamente tranquila por el reto personal de dirigir un equipo multidisciplinar y ser el responsable de su trabajo diario y su futuro. Lo más importante es contratar buenos profesionales y buenas personas (neurólogos, neuropediatras, neuropsicólogos, psicólogos clínicos, fisioterapeutas...) Mi equipo se acerca a 30 profesionales en varios hospitales y centros en Madrid. Y ejerce en Pamplona... Fue una condición para aceptar el cargo: mantener mi consulta de los lunes en el Hospital San Juan de Dios. Tengo un profundo arraigo emocional con mi tierra y mis paisanos y sé que terminaré aquí mis días como neurólogo. El paciente neurológico acostumbra a depender mucho de su clínico y no quiere otro. No podía dejarles.
¿Cómo es el paciente navarro? ¿Qué lo diferencia?
Tengo muchos de zonas rurales de toda Navarra. Desde el Baztán, la Aezkoa, la Ribera... En general, el paciente de zonas rurales es distinto al de las ciudades. Tarda más en acudir a la consulta, no viene con el primer síntoma y cuando llega, a veces, las enfermedades están avanzadas. Nos divierte mucho que, con tres preguntas, siempre tengamos algún familiar o amigo común.
¿Descansa alguna vez?
Muchos fines de semana tengo que viajar, asistir a congresos... Pero cuando puedo, me encanta estar en Gallipienzo con mi familia y amigos. Duermo cinco o seis horas diarias pero los fines de semana recupero.
La música le acompaña...
Utilizo la música como concentración. Mi tío Agustín Ezpeleta es uno de los pioneros de musicoterapia de España y él me enseñó a utilizar distintos tipos de música para asilarme de los ruidos: la clásica no muy conocida, electrónica, jazz clásico...