Navarros Globales

Un talento musical navarro en Berlín

Martin Soler Ruiz se trasladó de Pamplona a Berlín con tan solo 17 años para transformar su pasión por la música clásica en un proyecto profesional. Es director técnico del Festival de Violín Pablo Sarasate

Martin Soler Ruiz dirigiendo uno de sus proyectos musicales en Berlín
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Martin Soler Ruiz dirigiendo uno de sus proyectos musicales en BerlínIRASEMA VARGAS
Martin Soler Ruiz dirigiendo uno de sus proyectos musicales en Berlín

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Ikomar Oteiza Pierola

Actualizado el 18/01/2026 a las 23:32

Con 17 años y una vocación clara, Martin Soler Ruiz dejó su ciudad natal, Pamplona, para seguir el camino que le marcaba la música. Desde 2013 vive en Berlín, epicentro mundial de la música clásica, una ciudad a la que llegó “gracias al apoyo familiar y a las becas del Gobierno de Navarra”, y que hoy es el escenario desde el que desarrolla su proyecto vital y profesional. Allí, entre algunas de las mejores orquestas y músicos del mundo, ha convertido su pasión por la música clásica en una misión: acercarla al gran público y devolver, a través de iniciativas como el Festival Pablo Sarasate, todo lo aprendido lejos de casa. 

Desde pequeño le había interesado la música clásica, por lo que durante sus primeros años en Alemania pudo formarse en las universidades de música Hochschule für Musik Hanns Eisler Berlin y Hochschule für Musik Köln. “Berlín es actualmente la ciudad número uno en música clásica. Además de ser la capital de Alemania, un país que histórica y socialmente puede considerarse la cuna de la música clásica occidental, alberga compositores de referencia y algunas de las mejores orquestas del mundo”, cuenta Soler, que tras formarse en el ámbito, fundó Berlin Klassik Artist Management, una agencia de consultoría y management de artistas. 

También ha creado The Anime Symphony Orchestra, un proyecto musical sinfónico que presenta en concierto las bandas sonoras más emblemáticas de series y cine de anime. Y por si todo esto fuese poco, es el director técnico del Festival Internacional de Violín Pablo Sarasate. “Me di cuenta de que existe un gran desconocimiento en torno a este mundo y decidí dedicar mi carrera profesional a hacerlo accesible al mayor número de personas posible”, analiza. “Tras ser ignorado por muchas instituciones, logré sacarlo adelante gracias al apoyo de Garazi Echeandia, catedrática de Violín del Conservatorio Superior y posteriormente, de la Fundación Diario de Navarra, creando algo verdaderamente especial para la ciudad”, cuenta ahora. 

Trece años después de hacer las maletas, tiene claros los contrastes entre su ciudad natal y la de acogida: “La pasión y el reconocimiento social. En Alemania, la carrera de músico es una profesión altamente respetada y valorada. Aun así, Navarra es una auténtica fábrica de talentos”. De la capital alemana destaca “su diversidad”. Y si tuviese que elegir su mayor atractivo, lo tiene claro, “las personas, sus historias, sus pasiones y la inspiración que me aportan para desarrollar mis propios proyectos”. 

CON EL CORAZÓN EN CASA

Lo que más añora Martin Soler de Pamplona es su gente: “Mis amistades, mi familia y todos los recuerdos de lo que considero uno de los mejores ambientes del mundo. Mis compañeros de waterpolo, mis amigos del colegio y de la música; gente increíble, dicho de forma directa y sincera”. 

Para el pamplonés, la capital navarra guarda un calor humano que a 1.500 kilómetros, en ocasiones puede disiparse. “Habiendo crecido en Pamplona, una ciudad familiar y acogedora, Berlín puede resultar extensa y fría. Y aunque me atrae su diversidad, echo de menos la cercanía y la hospitalidad que marcaron mi infancia”, analiza con perspectiva. Aun así, a lo largo de esta trayectoria ha podido coincidir con otros navarros. “Uno de mis compañeros de piso era navarro. Batió el récord de transmisión de datos en fibra óptica; hoy es ingeniero en energías eólicas. Un talento con el que mantengo una gran amistad”, cita con cariño. 

Si algo valora de estos años fuera de casa, es todo lo que le han enseñado. “He aprendido a simplificar, a valorar lo que tengo y a improvisar. Salir de mi zona de confort y enfrentarme a un mundo nuevo me ha enseñado a tomar decisiones sin miedo a equivocarme”. Por lo que anima a otros: “Que se vayan, pero que no olviden la fábrica de talentos de la que proceden. En deporte, música, ingeniería o ciencia, Navarra está entre los mejores lugares del mundo”. Y como lo bonito de irse siempre fue volver, “cada vez que vuelvo me reciben como si no hubiera pasado el tiempo”, cuenta agradecido. Sin olvidar su objetivo principal: “Unir a todas las instituciones de Pamplona, independientemente de su procedencia, para devolver el apoyo que recibí al permitirme vivir fuera y aprender tanto”.

DNI

Nombre: Martin Soler Ruiz. Fecha y lugar de nacimiento: 22 de noviembre de 1995 en Pamplona. 
Familia: Hijo de profesor de Educación Física y de profesora de Alemán. Y sobrino del director de la banda de Añorbe y médico de urgencias. 
Estudios: Vázquez de Mella, Plaza de la Cruz, Hochschule für Musik Hanns Eisler Berlin y Hochschule für Musik Köln. 
Trayectoria: Descubrió la música desde muy joven y aplicó a su estudio muchos de los métodos que aprendió como jugador de waterpolo en Navarra. Gracias a ello accedió a una de las mejores universidades del mundo musical y fundó una empresa dedicada a la música clásica, trabajando con algunos de los artistas más destacados.

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