Tribunales
Una navarra recupera 14.000 euros por un defecto en el motor del coche
Consumidores Irache ha logrado que la marca abone los gastos a una propietaria y ya trabaja en otros casos similares por fallo en el árbol de levas


Publicado el 27/12/2025 a las 05:00
La Asociación de Consumidores de Navarra Irache ha conseguido que una afectada por un defecto en el árbol de levas de su vehículo reciba del fabricante más de 14.000 euros por la avería y los daños sufridos. Modelos de Citroën, Opel, Peugeot, DS, Fiat o Toyota, equipados con motores diésel 1.5 BlueHDi, fabricados entre octubre de 2017 y enero de 2023, se han podido ver afectados por el mismo defecto.
La afectada compró un Peugeot de segunda mano con cien mil kilómetros por 18.100 euros. Pasados dos años desde la compra, no pudo arrancarlo, sin que se hubiese encendido anteriormente ningún testigo de advertencia.
La propietaria llamó a la grúa para que trasladase el vehículo a un taller, que le informó de que la avería estaba relacionada con la cadena de transmisión de los árboles de levas. Tras asesorarse, trasladó el vehículo al servicio oficial del vendedor.
Graves daños en el motor
Al desmontar el vehículo, el taller oficial, tras varios cambios de parecer, entendió que había que sustituir completamente el motor del vehículo por “los graves daños originados en él por la rotura de la cadena de transmisión de los árboles de levas”. El coste final de la reparación fue de 11.538,97 euros. La propietaria se vio obligada a pagarla para poder retirar el vehículo de las instalaciones del taller.
Tras una primera reclamación en la que el fabricante rechazó costear las reparaciones por, según respondió, falta de garantía del vehículo, el afectado decidió demandarle ante los tribunales.
Ninguno de los componentes que sincronizan los árboles de levas en la parte superior del motor son piezas de desgaste, al no estar previsto por el fabricante su sustitución cuando transcurre un determinado tiempo o el vehículo recorre un determinado número de kilómetros, por lo que no requieren de un mantenimiento específico. Aunque el sistema defectuoso del árbol de levas es ajeno al mantenimiento del vehículo, el comprador había sometido al coche de forma periódica y rigurosa a todas las revisiones programadas por la marca dentro de los plazos y kilometrajes estipulados.
El informe pericial señaló que “la única causa posible” de los daños presentes en el vehículo era un “fallo de diseño en el motor”, en concreto en el conjunto de los árboles de levas, las tapas que lo soportan, su tensor y su cadena sincronizadora, que al romperse provocó “daños de importancia en el resto del motor, teniendo que ser sustituido al completo”.
Por todo ello, la sentencia obligó a pagar a la demandante 14.176 euros, 11.538 euros por el coste de la reparación de la avería y 2.637 euros en concepto de daños y perjuicios por los más de siete meses que no pudo usar el vehículo. Irache está defendiendo a más afectados.